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Murió Juan Carlos Distéfano, el polifacético artista argentino que mantuvo viva la memoria

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“Yo trabajo con imágenes, no con ideas. Las imágenes no se discuten: se aceptan o no”, dijo Juan Carlos Distéfano emocionado por el extendido aplauso que recibió en 2021 en el Malba, cuando una pintura suya pasó a integrar la colección del museo de arte latinoamericano más importante del mundo. Un aplauso similar había resonado en 2015 en Venecia, tras presentar sus esculturas en el Pabellón Argentino de la famosa bienal. El eco de ambos reconocimientos parece volver a escucharse ahora para despedir a uno de los grandes referentes del arte argentino, que tuvo un rol clave en el Instituto Torcuato Di Tella y falleció esta mañana a los 92 años.

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“Se quedó dormido”, confirmó a LA NACION su amiga María Teresa Constantin. Estaba con él su compañera de toda la vida, la reconocida escritora y dramaturga Griselda Gambaro, con quien tuvo dos hijos: Andrea y Lucas. Sus restos serán velados desde hoy a las 20 en Malabia 1662.

Juan Carlos Distéfano con algunas de sus obras exhibidas en 2022 en el Museo Nacional de Bellas Artes

“Mis padres faenaban cerdos. Y yo de chico participaba en esa ceremonia que no es nada grata”, recordaba este artista polifacético nacido el 29 de agosto de 1933 en Villa Celina, que llegaría a ser distinguido con importantes premios y a protagonizar dos muestras individuales en el Museo Nacional de Bellas Artes, cuya familia fue propietaria de una granja en Tapiales. “Almacén, casa de comidas, despacho de bebidas y cancha de bochas”, decía el cartel de entrada, según un dossier que le dedicó el Centro Virtual de Arte Argentino. En aquellas imágenes de su infancia se inspiró para crear Cabalgata (1966), pintura comprada para donar al Malba por 260.000 dólares gracias a una campaña especial de recaudación de fondos. Esa obra marca el pasaje de la pintura a la escultura, ya que incluye volúmenes tridimensionales, y desde 2023 se exhibe en la plataforma Google Arts & Culture.

“Yo comencé siendo un diseñador gráfico. Lo que yo quería hacer era pintura”, aclaraba este artista polifacético que no solo logró ser pintor, sino además dibujante y escultor. Trabajó también en agencias de publicidad como De Luca, donde compartió taller con Rómulo Macciò. “Al pasar a la tercera dimensión y tomar la arcilla nunca más la pude dejar por el placer que me da”, dijo en 2022.

En la Escuela Industrial de Artes Gráficas de Barracas tuvo como maestro a Luis Barragán, entre otros. Apenas egresó comenzó a trabajar como asesor gráfico en los talleres de la Compañía General Fabril Financiera, donde se hizo amigo de Obdulio Gambaro. Así conoció a su hermana Griselda, con quien se casaría en 1955 tras recibirse de profesor de dibujo en la Escuela de Bellas Artes “Manuel Belgrano”. Juntos hicieron entonces un viaje de tres meses por Italia.

Afiches creados en el Departamento de Diseño del Di Tella, exhibidos en la muestra

A principios de los ‘60, tras ganar un concurso de afiches organizado por la empresa Siam Di Tella fue convocado para organizar y dirigir el Departamento de Diseño Gráfico de Instituto Torcuato Di Tella, el primer espacio del país donde se ejerció el diseño gráfico y editorial de manera profesional. Algunos ejemplos de los afiches creados allí durante una década, que cambiaron la forma de comunicar cultura en la Argentina e integran colecciones como la del Museo de Arte Moderno de Nueva York, pueden verse hasta febrero en la muestra Esto es teatro, en el museo Moderno.

“Distéfano sabía mucho de las tecnologías de impresión. Desde el comienzo se dio cuenta de que la letra, además de comunicar el sentido de la palabra, podía ser explotada en su forma. En 1965, cuando se hace el afiche para la obra Lutero, él simplemente explota esa palabra como imagen. ¿Sabés lo que era ver eso en la calle?”, observó Rubén Fontana, uno de los integrantes de su equipo, en una entrevista con Fernando García para LA NACION. Ambos abrieron luego un estudio de diseño gráfico y permanecieron asociados hasta 1976, cuando Distéfano decidió abocarse de forma exclusiva a su obra plástica.

Juan Carlos Distéfano y su obra

En 1964 había realizado su primera muestra individual de pinturas en la Galería Riobóo Nueva, y tres años más tarde fue elegido para integrar el envío argentino a la IX Bienal de San Pablo, junto con Emilio Renart y David Lamelas. En 1969 obtuvo una beca otorgada por la Embajada de Italia y el Fondo Nacional de las Artes y viajó con su familia a Roma, donde residió ocho meses.

Juan Carlos Distéfano por María Teresa Constantin

En 1976 realizó su primera muestra de escultura en la Galería Artemúltiple. Ese mismo año la dictadura militar prohibió y secuestró Ganarse la muerte, novela de Gambaro. Entre 1977 y 1979, la familia se exilió a Barcelona. Cuando regresó a Buenos Aires, en 1980, ejerció la docencia en los talleres de escultura y dibujo de la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova, y exhibió sus trabajos creados en España en la Galería Jacques Martínez. La Fundación San Telmo le dedicó una antológica en 1991 y el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) una retrospectiva curada por Marta Nanni en 1998. La sede neuquina de esta institución alojó otra antológica, Distéfano Interior, en 2010. La Fundación OSDE le dedicó dos muestras, ese mismo año y en 2006.

Algunas de las obras exhibidas en 20222 en el Museo Nacional de Bellas Artes

Cinco años más tarde representó al país en la Bienal de Venecia, con un envío curado por María Teresa Constantin. La rebeldía de la forma consistió en una selección de más de veinte esculturas e incluyó Emma traviesa, inspirada en El secreto de Ema, de Lino Enea Spilimergo. “Aquella niñita que va vendiendo su cuerpo, que se prostituye y se mata, ahora es un niño, es un joven, un travesti, hecho con recortes de avisos eróticos de los diarios que ahora afortunadamente ya no se publican”, explicó entonces el artista a LA NACION. Y Alicia de Arteaga opinó: “En sus manos la resina habla aunque esté callada, y dice demasiadas cosas de grueso calibre como para ignorarlas. Es nuestra historia en tiempo presente; expresa lo que nunca deberíamos olvidar”.

Seis de las obras que representaron al país en Venecia se exhibieron en 2022 en el Museo Nacional de Bellas Artes

Juan Carlos Distéfano. La memoria residual fue el título de otra muestra en el MNBA en 2022, curada también por Constantin, que incluyó seis de las obras que habían viajado a Venecia. Allí el artista reinterpretó a grandes maestros de la pintura universal como Hieronymus Bosch, Pieter Brueghel El Viejo, Matthias Grünewald y Vincent van Gogh, y a los argentinos Spilimbergo, Ramón Gómez Cornet y Enrique Policastro.

Detalle de los pies de una escultura que tiene incrustadas las monedas que los padres almaceneros del artista guardaban en un frasco

“En toda la producción de Distéfano hay un fuerte trabajo sobre la memoria”, señaló entonces la curadora. A modo de ejemplo mencionó las obras Flotante (1987) y Procedimiento (1972), que constituyen según ella “una lección de historia argentina en lo que se refiere al tema de los derechos humanos, en tanto se trata de dos figuras que han sufrido tortura, persecución e incluso muerte”.

Hasta último minuto trabajó durante dos años en plena pandemia para presentar en esa muestra la escultura titulada La necesidad del arcoíris. “El arcoíris para mí representa todas las posibilidades que hay en el ser -le dijo a María Paula Zacharías-. Todas son importantes. Que cada cual cuente y haga la suya sin ser prohibido”.

Reconocido con los premios Konex de Platino (1982) y Brillante (1992), y con el Premio Nacional a la Trayectoria Artística (2018) otorgado por el gobierno nacional, participó también en muestras internacionales como las del Museo de Santa Mónica, Barcelona (1997); el Blanton Museum de Texas (1999) y dos curadas por Mari Carmen Ramírez y Héctor Olea que marcaron un hito en la difusión del arte latinoamericano en el mundo: Heterotopías. Medio siglo sin-lugar: 1918-1968, en el Museo Reina Sofía de Madrid (2000-2001), y Utopías invertidas. Arte de vanguardia en América Latina 1920-1970, en el Museo de Bellas Artes de Houston (2004).

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