Tan lejana como misteriosa, Noruega ostenta paisajes dramáticos y climas extremos, todo lo cual se refleja en su arquitectura y en un paisajismo hoy reconocido en todo el mundo. Sus creadores tienen el desafío de adaptar sus diseños a un terreno exigente, con exposiciones a temperaturas bajísimo y vientos capaces de llevar al límite las necesidades. Aun así, conviven con el entorno de manera respetuosa, innovadora y, especialmente, elegante.

La isla de Sør-Hidle, en Ryfylke, es un ejemplo. Y su restaurante e invernadero, Flor & Fjære, una apuesta por la energía vibrante que también puede sumarse a un escenario gris, para darle una vuelta de tuerca. Increíblemente, la isla es la única parte de Noruega que contiene palmeras, playas, lagunas, cascadas y plantas exóticas, un total de más de 50 mil plantas anuales.
Para acceder, un crucero atraviesa el fiordo, partiendo desde Bekhuskaien, por una nimia distancia de 20 minutos. Una vez allí, los guías reciben y permiten descubrir un recorrido por el jardín, sus secretos y la historia de las generaciones que se han encargado de mantenerlo y preservarlo. Son un total de un poco más de 12 hectáreas. Como muchas, esta historia tiene un buen comienzo.

Un nuevo comienzo
Corría 1965 cuando Aasmund y Else Marie Bryn adquirieron una granja en la punta más al norte de la isla. Se mudaron allí por problemas de salud de Aasmund, a quien el médico recomendó un clima más cálido. La isla obró sus maravillas y, cuando Aasmund mejoró, se decidió a iniciar un jardín. Plantó pinos para proteger a sus plantas de los típicos vientos de la zona de fiordos. También lo ayudó el clima, que en esta región bien al sur de Noruega es ligeramente más cálido. Así, plantó una colección de palmeras, bambús, bananeros japonesas, lapachos y cactus. El jardín fue creciendo y los visitantes no dejaban de maravillarse.

La Reina de Noruega celebró aquí su cumpleaños número 70.
La familia fue creciendo y, cuando fue necesario realizar una mejora estructural, su hijo, Olav Bryn y su mujer Siri, se decidieron a abrir el jardín al público, con tours por el jardín y un nuevo restaurante. Esto fue en 1995. La familia continuó haciendo crecer el jardín, con una incorporación de más de 50 mil plantas cada año. En una entrevista, Bryn dijo que su jardín estaba “inspirado en un arco iris”.
En efecto, colchones de flores rosadas se suman a playas de arena y una laguna Koi con peces naranjas y amarillos, junto a un jardín de bonsái. Cascadas se suman a colecciones de rosas y un jardín toscano. Desde el cielo, los dibujos de las flores violetas o rojas pueden verse como corazones.
En un salto a la actualidad, quienes dirigen el emprendimiento son Endre Bryn y su mujer Hanne, tercera generación, con planes de expansión que en 2022 incorporaron un espectacular invernadero, diseñado por la firma de arquitectura y paisajismo Helen & Hard.

Autosuficiente y sostenible
El concepto de invernadero permitió a la isla -sin carreteras ni agua corriente- hacer un mejor uso de los recursos naturales disponibles. El invernadero cuenta con 4 mil metros cuadrados, permite transicionar a ser productores de alimentos y energía, reduciendo a su vez el transporte, ahorrando energía y costos. Adentro se ubica el restaurante Jungle, con salas de eventos y reuniones.

Además de alimentos y flores para el jardín, en este espacio se almacenan plantas durante el invierno. Cuando las flores se trasladan al jardín al inicio de la temporada, se inicia la producción de hierbas y verduras para el restaurante. Además, el techo del invernadero cuenta con mil metros cuadrados de paneles solares, lo cual permite abastecer de electricidad durante los días soleados de verano. El exceso de energía calienta tanques de agua que mantienen el invernadero a temperaturas cálidas durante la noche.
A su vez, los estanques del jardín recogen agua de lluvia que es utilizada para el riego y toda la lluvia que cae en el techo se recicla para usarse en diversas etapas de producción. Así se logra tener suficiente agua para mantener a las plantas durante todo el año. (El agua para beber se obtiene de pozos separados, con su propia planta de tratamiento.)



