LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN, España.– El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, celebró este miércoles el levantamiento de los controles fronterizos entre España y el territorio británico de Gibraltar, al que calificó como el cierre de “una herida abierta” por décadas.
“Durante décadas la verja [fronteriza] ha sido exactamente eso, una herida abierta para los miles de trabajadores que cruzaban cada día“, indicó el dirigente socialista en el acto para marcar el fin de la reja metálica que separaba a la población española de La Línea de la Concepción y Gibraltar.
La ceremonia, a la que acudió el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, llegó después de que en la medianoche del martes al miércoles entrara en vigor el tratado de libre circulación alcanzado entre Bruselas y Londres tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), en 2020.
Con banderas españolas, centenas de personas se habían congregado para presenciar el acontecimiento y se apresuraron a cruzar a pie o en automóvil el puesto fronterizo, cuya valla había sido demolida unos minutos antes por varias autoridades.

Gibraltar, un territorio británico con amplio grado de autogobierno situado en el extremo sur de la península ibérica, tiene apenas unos 40.000 habitantes, pero su economía depende de unos 15.500 trabajadores que cruzan cada día desde España y que ahora podrán hacerlo con mayor facilidad.
En las horas pico, solían formarse largas colas en la frontera terrestre debido a la revisión de documentos, especialmente en periodos de tensión entre Reino Unido y España, que reivindica la soberanía sobre el territorio conocido como “El Peñón”.
Larga historia de tensión
“Hoy estamos haciendo historia, historia de la buena, y efectivamente es así, porque hoy cae el último muro de Europa continental (…) Hoy abrimos una nueva era para el Campo de Gibraltar de prosperidad compartida”, señaló Sánchez en referencia a cómo es conocida la zona.
El acuerdo alineará a Gibraltar con las normas del espacio europeo de libre circulación Schengen.
Aunque se habla del “derribo de la Verja”, el gobierno de Gibraltar precisó que lo que se removió es el tramo donde está el paso fronterizo de peatones, mientras que el resto será sustituido por un nuevo vallado de alta seguridad.
El dictador español Francisco Franco, en el poder hasta 1975, cerró la frontera en 1969 después de que Gibraltar votara en un referéndum continuar bajo dominio británico.
El cierre, que duró 13 años, interrumpió el movimiento diario de trabajadores y separó a familias. A partir de entonces, las tensiones diplomáticas endurecían los controles y provocaban largas colas en la frontera.
Con una economía basada en los servicios financieros y las apuestas online, Gibraltar –que abarca algo menos de siete kilómetros cuadrados– tiene una de las rentas per cápita más altas del mundo.
Durante mucho tiempo ha sido un salvavidas para las personas que viven en la vecina comarca andaluza del Campo de Gibraltar, que históricamente ha tenido una de las tasas de desempleo más altas de España.
Reino Unido abandonó la UE sin que se resolviera el vínculo entre el bloque europeo y Gibraltar, una base militar británica estratégica por su ubicación en la entrada del mar Mediterráneo.
A finales de 2020, Madrid y Londres alcanzaron “in extremis” un acuerdo provisional que permitió mantener la libre circulación entre España y Gibraltar, pero la firma de un pacto definitivo tardó en materializarse.
España cedió Gibraltar a la corona británica en 1713 como parte del Tratado de Utrecht, pero nunca ha dejado de reclamar su soberanía sobre el peñón, lo que genera tensiones recurrentes entre Madrid y Londres.
Agencia AFP


