La familia real de Japón es la más antigua del mundo con 2.600 años de historia y permanencia en el trono. En los últimos años, la dinastía Yamato comenzó a experimentar una problemática que pondría en riesgo una tradición ininterrumpida: la sucesión de un hombre como rey. Ante la escasez de varones a principios de siglo, surgió la propuesta para modificar la Ley Imperial y que así pudiera existir la primera reina; sin embargo, esa política no se implementó y, con la llegada del gobierno conservador de Sanae Takaichi (2025), se impulsó una modificación a la normativa para impedir que el género femenino se haga alguna vez con el mando del imperio nipón.
El viernes pasado, la Cámara Baja de Japón aprobó un proyecto que pretende reformar la legislación de la Casa Real con el propósito de garantizar el número de miembros que la integran, según informó Nhw World Japan.

Si la Cámara Alta también da luz verde a esta nueva legislación, se espera que las mujeres puedan permanecer en la familia imperial tras contraer matrimonio y permitiría la adopción de descendientes varones por línea masculina de antiguas ramas imperiales. Los adoptados no podrían ascender al trono, pero sus descendientes masculinos sí.
La modificación impediría que una mujer ascienda al trono pese a que pueda integrar la primera línea sucesoria, pero abriría la puerta a los hijos de plebeyos de hasta 11 ramas imperiales de la dinastía a que tengan la posibilidad de convertirse en reyes.
Actualmente, los emperadores Naruhito y Masako tienen una hija, la princesa Aiko. Hasta los primeros años del nuevo milenio se presentaba como la primera y única heredera, pero en 2006 el hermano del rey, el príncipe heredero Akishino, tuvo un hijo, el príncipe Hisahito. Con su nacimiento se eliminó cualquier esperanza de que el género femenino pudiera ocupar el trono de crisantemo.
Las mujeres de la dinastía Yamato
A lo largo de la historia, las mujeres que se casaban con plebeyos debían abandonar la Casa Imperial y quedaban desterradas de cualquier derecho. Eran llevadas a vivir una vida fuera de los palacios de Tokio, en los que necesitaban aprender a valerse por sí mismas en un entorno para el que nunca estuvieron preparadas.
Uno de los casos más famosos en esta era es el de Mako, prima de la princesa real, quien se casó en 2021 y fue desterrada, de tal modo que empezó un nuevo camino en Nueva York sin tener la posibilidad de ver a su familia, según se detalló en un artículo del medio español El Mundo.

Esa política todavía se mantiene en pie y podría cambiar con la modificación parlamentaria. Así, aquellas que se casan pueden conservar su estatus y residir en la institución, aunque sus descendientes no podrán aspirar al trono.
La familia imperial hoy
En la actualidad, la Casa Imperial está compuesta por el emperador Naruhito y otros 15 miembros. Según la Ley de la Casa Imperial, la sucesión al trono se da por línea masculina. En este momento, solo tres miembros son elegibles, y de ellos, únicamente el príncipe Hisahito pertenece a la generación más joven de la familia, de allí que la sociedad, la política y la monarquía atraviesen una inquietud ante la falta de varones como sucesores posibles.


