La ingeniería y las ideas en el mundo de los celulares avanzan constantemente, pero a la vez, por fuera de los plegables, es difícil encontrar algo distinto. Acá es donde Nubia, una marca china filial de ZTE que también gestiona a los potentes Redmagic, lanza su propia línea en la Argentina de equipos que no son de la gama más alta, pero que aun así apuntan a un público específicamente gamer.
En nuestro caso, pasamos unas cuantas semanas con el Nubia Neo 5 Max, un equipo inusual por el tamaño de la pantalla. Esto puede ser bueno o malo, dependiendo de para qué lo quieras… si lo que querés es jugar shooters, acción y más, esta pantalla más grande te va a dejar apuntar mejor y ver más, como si estuvieras jugando en una tablet. Pero esto es un celular, y también debe entrar en el bosillo del pantalón (algo que logra en la mayoría de los casos).

Una pantalla de tablet con gatillos de consola
El Neo 5 Max es el modelo de pantalla más grande de la serie Neo 5. Se había presentado en la MWC de Barcelona en marzo y empezó a venderse en el mundo en agosto, para lanzarse en Argentina este mes. Ojo que no es el Neo 5 a secas: el Max tiene una pantalla de 7,5 pulgadas y Nubia lo define como un PadPhone (una mezcla entre celular y tablet chica). Sí, ya nos habíamos dado cuenta cuando no nos entraba en el bolsillo.
Acá lo que hay que tener en cuenta es que lo gamer está en los detalles. Tiene dos gatillos táctiles en el borde superior, los Neo Triggers 5.0, que funcionan como los botones L y R de un joystick y que, según la marca, leen el toque 990 veces por segundo, algo que no pudimos verificar, pero que suena más que bien.
Además, suma una refrigeración con cámara de vapor de más de 30.000 mm² (una cámara sellada con líquido que reparte el calor del procesador para que pueda funcionar a máxima velocidad) y carga bypass: mientras jugás enchufado, el celular toma la energía directo del cargador y no de la batería. Esto es muy bueno para alargar la vida de la batería y evitar que se recaliente el equipo. Hasta el cable USB-C viene en ángulo de 90°, para que no moleste al jugar en horizontal. Esos detalles son los que suman mucho.

A los gatillos, sin dudas, tenés que acostumbrarte, más aún si venís de jugar en pantallas nomás, sin estos detalles. Pero una vez que les agarrás la mano, sirven, y mucho, para disparar o realizar el zoom en la mira para apuntar.
Lo bueno y lo no tan bueno
Tiene una pantalla enorme con resolución 1.5K y 120 Hz de tasa de refresco; es un panel IPS que se ve bien, pero tiene un borde difuminado entre el bisel y la pantalla, que no nos convenció tanto, pero es cuestión de gustos. Además, tiene formato de pantalla 18,7:9 (en más alargado que el clásico 16:9), que, según Nubia, en los shooters muestra a los enemigos un 40% más grandes. Bajo el capot tiene un procesador MediaTek Dimensity 7100, 8 GB de RAM más 12 virtuales, y el que probamos (la versión que se vende en la Argentina) tiene 256 GB de almacenamiento UFS 2.2 (un estándar de gama media, más lento que el de los equipos de gama alta). También tiene cámaras, la trasera con un set de 50 MP y 2 MP, y la delantera de 16 MP, pero este no es el fuerte del equipo. El fuerte sí está en su batería de 7100 mAh y carga de 45 watts, una barbaridad para darle duro a sesiones largas de juegos sin andar con el cargador de acá para allá.

Entre los detalles, podemos sumar que tiene IP64, relativamente protegido al agua y al polvo, y que viene con parlantes estéreo de una digna calidad con Dolby Atmos, NFC y lector de huellas lateral, el terror de los zurdos.
Es una pena la elección del procesador, ya que tiene un chip de gama media; con semejante pantalla otro chip se hubiera lucido más. Pero en los juegos en que lo probamos, el sistema no falló y pudimos jugar sin problemas a PUBG, Fortnite y Genshin Impact, entre otros. Y está claro que un chip más avanzado hubiera supuesto un mayor precio final.
Un detalle que sí hay que avisar antes de que lo vayas a comprar es que Nubia lo promociona en varios lugares con 20 GB de RAM, y son solo 8 reales: los otros 12 GB lo toma del almacenamiento.

¿Pero sirve para jugar?
Sí, y muy bien. Las partidas en esa pantalla se sintieron siempre bien, y cuando pasás a jugar en un celular normal lo sentís miniatura y que necesitás anteojos. Además, el rendimiento es bueno, alcanzando entre 50 y 60 FPS en juegos bastante exigentes, como Call of Duty. Pero su procesador, que no es último modelo, es el cuello de botella que no permite jugar a todos los juegos en con la configuración en máxima calidad visual.
Según cómo agarres el celu y uses los gatillos laterales, podés llegar a tapar los parlantes, por lo que lo mejor es jugar con auriculares. Ah, y tiene el detalle infaltable en toda tecnología que quiere buscar al público “gamer”: una luz RGB en la tapa trasera. Además, tiene AI Game Space 5.0 y el asistente de IA Copilot Demi 2.0 (una especie de “Gaming Coach” que en nuestro caso no supimos disfrutar).
Grande de verdad (y no para cualquier mano)
El Neo 5 Max mide 180,9 × 88,4 × 8 mm y pesa 245 gramos. Y como te dijimos, es algo distinto, no es el celu de siempre: usarlo con una mano es casi imposible, y se nota que está pensado para agarrarlo en horizontal y jugar o ver pelis o series. Es más una tableta con 4G y la posibilidad de hacer llamadas.
¿Llega a la Argentina?
Sí, y el precio es bastante interesante: 799.999 pesos, pero hasta el 16 de noviembre tendrá un descuento adicional de $100.000 que lo deja en $699.999. Además se le suman auriculares y el cargador de 45 watts de regalo a los primeros compradores.
¿Para quién es el Neo 5 Max?
El Neo 5 Max es, sin dudas, una opción muy atractiva para ese preadolescente que juega horas en el celu. Quizás queda un poco grande para el que usa el celular para trabajar o para la vida diaria, pero tampoco lo descartamos, ni juzgaremos a nadie si quiere este híbrido entre tablet y smartphone, con buen rendimiento a la hora de jugar un FPS o un shooter tradicional.



