Este sábado por la tarde, Leandro Andrés Bertazzo, un instructor de vuelo cordobés de 42 años, fue hallado muerto en una zona rural cercana a Toledo, en el departamento Río Segundo, en Córdoba. En un hecho que aún no fue esclarecido y se encuentra en plena etapa de investigación, el hombre se había caído desde un avión Cessna C-150 en el que le daba clases a una alumna de 22 años.
Según el testimonio de la alumna, ambos volaban en un Cessna C-150 cuando, en un momento del trayecto, Bertazzo abrió la puerta de la aeronave y se arrojó. El episodio ocurrió mientras cumplía funciones como instructor de la escuela de aviación Flying Parrot Córdoba.
De acuerdo con fuentes de la institución consultadas por LA NACION, nada había llamado la atención de sus compañeros antes del vuelo. Bertazzo había llegado a trabajar con la actitud habitual y, poco antes de la clase, incluso había realizado un vuelo de reentrenamiento con otro piloto sin que se registrara ningún incidente.

Luego de que Bertazzo cayera de la aeronave, la joven logró mantener el control del Cessna C-150, dio aviso a las autoridades de la escuela de vuelo con un mensaje desde su teléfono en el que contó lo que había ocurrido y consiguió aterrizar la aeronave sin inconvenientes.
Bertazzo se había formado durante más de diez años en Flying Parrot Córdoba, donde obtuvo las licencias de piloto comercial, piloto de transporte de línea aérea e instructor de vuelo. Desde hacía cuatro años se desempeñaba como instructor y también había trabajado en Chile.
La investigación quedó a cargo de la Justicia Federal de Córdoba, que intentará determinar las circunstancias del hecho y avanzar con las pericias para esclarecer cómo ocurrió la tragedia.


