Buenos Aires, 29 septiembre (NA) — El vocero presidencial, Adrián Ravier, afirmó este martes que entre las más de 20.000 personas rechazadas, expulsadas o extraditadas del país hay “posibles terroristas o personas que pueden amenazar la seguridad nacional”, aunque luego admitió que la cifra incluye también extranjeros que simplemente no cumplían los requisitos para ingresar a la Argentina.
Ravier respondió así a las consultas formuladas durante su habitual conferencia de prensa semanal sobre las declaraciones del presidente Javier Milei, quien había hablado de unos 30.000 “terroristas” a los que se habría impedido permanecer o ingresar al país.
“Hay un informe del Ministerio (de Seguridad) que dirige (Alejandra) Monteoliva en el cual se contabilizan 20.630 casos entre el 1 de diciembre de 2025 y el 13 de septiembre de 2026”, explicó el vocero.
Según precisó, el 72,3% de esos casos corresponde a “extranjeros que, queriendo ingresar a la Argentina, fueron rechazados o no fueron admitidos”.
Ravier señaló que entre esos casos existen “perfiles de riesgo”, personas condenadas o con penas detectadas, pero también extranjeros que sencillamente “no cumplen con los requisitos para ingresar a la Argentina”.
En cuanto a los expulsados, sostuvo que el 84,2% corresponde a “extraditados o a personas que están en alerta roja de Interpol”. Detalló, además, que entre los rechazados o inadmitidos predominan ciudadanos de Brasil, Paraguay, Bolivia, Chile y Colombia.
Consultado específicamente sobre por qué Milei había hablado de unos 30.000 casos, Ravier explicó que el Presidente sumó “otras 10.000” personas a las que se les había impedido el ingreso o habían sido expulsadas antes del período contemplado por el informe del Ministerio de Seguridad.
Ante una repregunta acerca de si efectivamente las personas contabilizadas habían desarrollado actividades terroristas y a qué organizaciones podían pertenecer, el vocero no identificó agrupaciones ni mencionó investigaciones concretas por terrorismo.
“En todo caso son posibles terroristas o personas que pueden amenazar la seguridad nacional de alguna manera o, en todo caso, personas que por distintas razones no ingresan. Está Interpol, hay varias cuestiones”, respondió Ravier.
El funcionario sostuvo que lo central es que se proteja “nuestras fronteras” y se “cuide a los argentinos”, algo que, a su criterio, “no pasaba antes y que hoy se está tomando muy en serio”.
Ravier vinculó las cifras con la reforma de la política migratoria implementada por el Gobierno y afirmó que hasta diciembre de 2023 “la Argentina en sus fronteras nacionales era un colador”.
El vocero aclaró además que los cambios en la seguridad de la Quinta de Olivos responden a “amenazas a funcionarios de primer nivel” y a las medidas previstas por la visita en noviembre próximo del papa León XIV, aunque evitó vincular directamente esas modificaciones con los casos migratorios mencionados por Milei.
Agencia NA


