José Alfano, presidente de Central Córdoba, y Víctor Paz Trotta, su vice, renunciaron a sus respectivos cargos en medio de una crisis futbolística que atraviesa el club santiagueño y señalaron que se trató por motivos personales. El mandamás había asumido al puesto en 2018 y llevó al Ferroviario a la primera división.
Si bien ganó la Copa Argentina en 2024 y disputó la Copa Libertadores 2025, en la que incluso llegó a vencer a Flamengo, el conjunto dirigido por Lucas Pusineri no está atravesando un buen momento futbolístico: se encuentra en el puesto 12 de la tabla del Torneo Apertura con 13 unidades y volvió a quedar comprometido con el descenso.
En este marco, Alfano y Trotta anunciaron su salida del club y desde el Ferroviario emitieron un comunicado, en el que informaron que el motivo es de índole personal y totalmente ajeno a la vida institucional. “La comisión directiva ha aceptado dichas renuncias y, conforme a lo establecido en el estatuto social, ha resuelto que el actual vicepresidente segundo, Hernán Zanni, asuma la presidencia de manera interina, garantizando la continuidad administrativa y deportiva de la institución”, explicó.
“La comisión directiva reafirma su compromiso de seguir trabajando con responsabilidad y unidad, redoblando esfuerzos para fortalecer cada una de las áreas del club. Central Córdoba continuará enfocado en sus objetivos, con la convicción de representar de la mejor manera al primer grande del interior”, marcó.
La salida de ambos funcionarios se dio también tras la derrota de Central Córdoba ante Vélez -líder del campeonato- por 1 a 0 en el Estadio Amalfitani, en un partido en el que el Fortín ganó por la mínima pero fue superior en el juego y creó más de diez chances.
Dentro de los logros de la gestión de Alfano como presidente de Central Córdoba se encuentran el ascenso a la primera división en 2019, el subcampeonato de la Copa Argentina en ese mismo año -luego de perder contra River en la final-, la Copa Argentina 2024 y el subcampeonato de la Supercopa Argentina 2025.
El año pasado, Central Córdoba tuvo un gran año, aunque lo cerró con una muy mala noticia: la salida de Omar De Felippe, el entrenador que lo había sacado campeón de la Copa Argentina. Su lugar lo ocupó Pusineri, que no pudo mantener la misma línea y el Ferroviario necesita una mejora urgente.


