El hasta ahora subsecretario de Ciencia y Tecnología de la Nación, César Oscar Lencina, presentó su renuncia al cargo con una explosiva carta contra la secretaria Adriana Baravalle, su jefa en el área.
En la misiva de renuncia, a la cual accedió LA NACION, Lencina denunció “dificultades persistentes” que le impidieron desarrollar su tarea y hasta situaciones “de destrato y desconsideración” de parte de Baravalle para con su personal.
Según le dijeron fuentes de la Casa Rosada a LA NACION, Lencina había llegado al puesto pedido por la misma Baravalle, quien asumió en agosto de este año. En la administración de Javier Milei evitaron ahondar en el porqué de la fricción actual entre ambos funcionarios.

Tras pedir la renuncia, Lencina escribió su descargo: “Fundamento lo solicitado en las dificultades persistentes que me han impedido llevar a cabo las funciones correspondientes a mi cargo de manera adecuada. En particular, la falta de una comunicación eficiente y soporte institucional que permitiesen llevar adelante la gestión, sumado esto a situaciones de destrato y desconsideración de su parte hacia el personal en el entorno de trabajo, que no condicen en absoluto con mi forma de conducir las organizaciones, y que por la naturaleza de mi formación constituye un área donde poseo vasta experiencia en liderazgo de equipos”.
Asimismo, el entonces subsecretario afirmó: “Es por ello, y con la firme convicción de que el objetivo prioritario es garantizar que la gestión del área pueda avanzar y tener la continuidad que requiere, considero que lo más oportuno es dar un paso al costado para permitir una nueva dinámica de trabajo que contribuya al cumplimiento de la misión del organismo”.
De acuerdo a fuentes oficiales, “en breve” se definirá el reemplazo para Lencina.

El área que afronta estas turbulencias reporta en última instancia al jefe de Gabinete, Diego Santilli, que cuando asumió en ese rol desplazó de la conducción de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología a Darío Genua, un hombre del estratega Santiago Caputo, por “diferencias irreconciliables”.
Entonces, Santilli eligió a Baravalle para reemplazar a Genua. Se la recomendó el CEO de Globant, Martín Migoya.
No obstante, la llegada de Baravalle a la Casa Rosada también tuvo chispazos. Esto porque el Gobierno la presentó como doctora en Inteligencia Artificial (IA), pero ese título fue obtenido por ella en la American Andragogy University de Hawái, y no es reconocido formalmente en la Argentina.
Baravalle, apuntada por Lencina en su salida, es magíster en Explotación de Datos y Gestión del Conocimiento por la Universidad Austral, así como analista de sistemas por la Universidad de la Defensa Nacional.


