River ganó, sumó tres puntos por la Copa Sudamericana e hizo poco más. Es la conclusión que sacó Eduardo Coudet, director técnico del equipo millonario, sobre el 1-0 a Carabobo, de Venezuela, en el Monumental. ‘Chacho’ se sinceró al referirse a los bajos rendimientos colectivo e individuales, explicó los motivos y palpitó el superclásico del próximo domingo, para el que planteó un único objetivo: ganar.
“Hice muchas modificaciones respecto al último partido: ocho cambios son un montón. Podemos jugar mejor, pero teníamos que ganar”, inició su conferencia tras la primera victoria en el certamen después del 1-1 en el debut frente a Blooming, de Bolivia. Y continuó: “Es otro partido que viene cruzado en cuanto a las incidencias: actuaron jugadores que no venían haciéndolo desde el inicio y necesitamos que tengan ritmo. Cuidamos a los que traían más desgaste”.
Así las cosas, afirmó que esperaba una producción como la que sus dirigidos exhibieron porque hay mucho trabajo por delante. “Sabíamos que iba a ser complicado en el funcionamiento. Es difícil hacer un análisis con ocho cambios: no dio el tiempo ni siquiera para trabajar una estructura. Recién ayer [el martes] definí el once inicial. Sí tenemos que crecer en los niveles individuales y en la competenecia interna para mejorar. Les damos las mismas herramientas a todos”, advirtió Coudet.

Así como no esconde su inconformismo, no cree que los triunfos (el ciclo mantiene el invicto, con seis éxitos en siete partidos) estén dándose de casualidad. “El partido iba a estar desvirtuado por los cambios. Paramos un equipo que no estaba desgastado y no pensamos tanto en una intención. Sabíamos que tenía que darse todo muy derechito como para que la forma fuera la que pretendemos. De todas formas, en el funcionamiento venimos viéndonos mucho mejor que lo que nos vimos hoy. El cómo en River es importante, siempre la forma importa. Sigo creyendo que individualmente podemos dar mucho más”, insistió, admitiendo la deuda en el juego pero justificándola.
“Sabíamos que tenemos una final el domingo”, fundamentó. Así, se introdujo en el asunto del partido contra Boca por el torneo Apertura, también en el Monumental. “Es muy difícil imaginar un superclásico en lo futbolístico. Se puede tener la intención y proyectar un partidazo, pero generalmente no la pegamos. Ojalá le regalemos un triunfo a la gente”, se limitó a decir.

Ganar por sobre todo, más allá del paladar. Boca será su primera gran prueba como entrenador riverplatense y lo afronta con la soltura que lo caracteriza. “Estoy estupendo. Es una semana linda. Cada partido acá marca la temperatura: es River. Yo sé y conozco dónde estoy, lo que significa el superclásico. Tuve la suerte de jugar unos cuantos y sé lo que son la semana previa y el partido en sí. Es una semana diferente, por eso necesitábamos ganar este partido y quedar primeros. Ahora vienen los días reales en los que uno se centra y llega la ansiedad”, explicó.
Entonces, con miras al compromiso del domingo respondió sobre los lesiones que evidenciaron Fausto Vera y Juan Fernando Quintero frente a Carabobo este miércoles. “Fausto tuvo una pequeña molestia, pero me dijo el doctor que no es nada grave. Y Juan me había avisado en el entretiempo que tenía una molestia, pero que podía seguir. Después, cuando probamos en el partido, es otra cosa. Y a los tres o cuatro minutos ya me pidió el cambio”, contestó, aunque sin descartar problemas en ninguno de los dos.

El River-Boca siempre empieza a ser jugado así, con misterios. Pero un rato más tarde surgió una versión negativa para el director técnico y para River: la afección de Vera sería en esguince, y en caso de confirmarse, dejará fuera del partido al mediocampista incorporado este año.
En tanto, interrogado Coudet sobre la recuperación de Franco Armani y su consideración del arquero dado el aplomo que muestra su reemplazante, Santiago Beltrán, el DT dejó abierto el tema. Lejos de confirmar que le devolverá el arco al campeón de Qatar 2022, apuntó que no piensa en la cuestión.
Compacto de River 1 vs. Carabobo 0
“Sé de la trayectoria de Franco y lo que significa. Cuando tenga la posibilidad de competir de igual a igual, lo evaluaré. Lleva pocas prácticas como para que hable de algo futuro. Tenemos la suerte de que Santi viene haciéndolo de forma extraordinaria. No es algo que esté en mi cabeza“, comentó, antes de darle a la cuestión un final más distendido, bien típico de Coudet: ”Sé que se habla [de eso] Es el juego, ja… No hablo ni con mi señora de lo que voy a hacer…“.



