NEUQUÉN (Enviado especial).- Con el (lógico) 2-0 de la primera jornada de Copa Davis ante Turquía, un rival de menor jerarquía, el equipo argentino encaró el tercer punto, el del dobles, con la firma intención de cerrar la serie cuanto antes y ganarse un lugar en los Qualifiers de 2027. Sin embargo, Guido Andreozzi (14° de la especialidad y de destacado presente en el ATP Tour) y Andrés Molteni (58°) compitieron por debajo de su nivel, muy atados emocionalmente y cayeron 6-4 y 6-4 frente a contrincantes menos experimentados como Arda Azkara (205°) y Yanki Erel (468°, campeón de dobles junior de Wimbledon 2018), en 1h25m.

Así, en forma inesperada, Turquía descontó en la serie (2-1), la primera de la historia que se disputa en la Patagonia. A continuación, Francisco Cerúndolo, el jugador de mejor ranking de la serie (23°), se medirá por el cuarto punto ante el singlista número 1 del conjunto visitante: Mert Alkaya (296°). Pese a la decepcionante tarea de los doblistas, el equipo capitaneado por Javier Frana todavía tiene chances intactas para adjudicarse la serie y asegurarse la permanencia en la elite de la competencia colectiva. Sin embargo, la pérdida de un punto es algo que no estaba en los planes y que le pone suspenso al desafío.

Andreozzi y Molteni se conocen a la perfección, aunque habían jugado juntos en forma oficial por última vez en octubre de 2019, en el Challenger de Santo Domingo (tienen tres títulos ganados como pareja, todos en el Challenger Tour, en Caltanissetta 2016, y Szczecin y Buenos Aires 2019). Andreozzi, uno de los cinco debutantes en la derrota (3-2) de febrero pasado ante Corea del Sur en Busan, es uno de los mejores doblistas de la actualidad: de hecho, en pareja con el francés Manuel Guinard, está ingresando en el Masters de fin de año. Molteni, uno de los nueve jugadores que se bajaron de la serie en Asia, fue top ten (7°) en 2021, tiene 18 títulos ganados en la especialidad, uno de ellos de Masters 1000, en Cincinnati. Sin embargo, padecieron el partido sobre la superficie dura del estadio Ruca Che. Los dos jugadores cedieron sus servicios.

“Es una gran victoria para nosotros. Ellos tienen un muy buen ranking. Nosotros nos conocemos mucho y esto nos suma mucha confianza para el futuro”, apuntó Azkara. “Teníamos muy buena energía. Nos conocemos mucho, recién terminamos la universidad, mostramos corazón y esta victoria nos sirve para seguir creciendo”, añadió Erel.
“No tener tantos partidos juntos influyó un poco, pero no es excusa. No mostramos nuestra mejor versión. Las sensaciones no son buenas. Un poco amargado. Fue un partido difícil. Nos complicaron en los arranques de los dos sets, nos sacaron ventaja, no pudimos soltarnos, jugaron bien a pesar del ranking o lo que sea. Nos costó hilvanar puntos seguidos. La clave fueron los malos arranques. Estamos tristes, pero nos apoyamos los dos y estamos felices de haber estado en la serie”, reconoció Andreozzi.
Molteni agregó: ”Siempre tenés ganas de rendir, más adelante de tu gente. Más allá de que juegues 20 series, los nervios están. Ellos tuvieron un nivel superior al habitual. Más en esta superficie, donde todo es más rápido, cuesta recuperarse. Fue un poco de combinaciones: bien ellos, nosotros no aprovechamos las chances. Es tenis: se puede ser perder”.
Así cerró el partido Turquía
GANÓ TURQUÍA FRENTE A ARGENTINA
La dupla Erel-Azkara venció 6-4 y 6-4 a Andreozzi-Molteni para poner la serie 2-1.#CopaDavisEnDSPORTS pic.twitter.com/1WtNsoyAwP
— DSPORTS (@DSports) September 20, 2026
En la Copa Davis se activan aspectos emocionales que los jugadores no experimentan en el ATP Tour. En el mundo de las raquetas se sabe que es el certamen en el que mayores sorpresas se generan, precisamente por eso. Desafíos que, semana tras semana en el circuito convencional no tendrían equivalencias, en la centenaria competencia colectiva por equipos sí pueden alterarse. Ello padeció la Argentina en el tercer punto. Cerúndolo, que no tenía proyectado volver a actuar (si Andreozzi y Molteni definían la serie, el cuarto punto lo iba a disputar Mariano Navone, que el sábado no jugó), volverá a pisar el court del Ruca Che para tratar de darle un cierre a una pobre temporada argentina en la Copa Davis, que se inició con el mal de ausencias ante Corea del Sur y la derrota en Asia, algo que condicionó todo el resto.



