En medio del desarrollo de un “Súper Niño”, un organismo climático de la Unión Europea advirtió que la temperatura diaria promedio de la superficie del mar alcanzó el nivel más alto en al menos 47 años. El 22 de agosto llegó a 21,1°C y superó los 21,09°C registrados en marzo de 2024, según informó el Servicio de Cambio Climático de Copernicus. La serie utilizada para este análisis comienza en 1979, cuando las observaciones satelitales permitieron contar con información más confiable.
“El promedio mundial diario de la temperatura de la superficie del mar alcanzó su nivel más alto registrado”, indicó Copernicus. La medición comprende las aguas ubicadas entre los 60 grados de latitud sur y los 60 grados de latitud norte, por lo que excluye las regiones polares. El dato resultó especialmente llamativo porque, según explicó el organismo, las temperaturas oceánicas globales suelen alcanzar sus niveles máximos entre marzo y abril, después del verano austral. Esta vez, en cambio, el récord se registró en agosto.
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“El momento del récord es particularmente notable”, señaló. Los 21,1°C del 22 de agosto también superaron el anterior máximo para ese mes, de 20,98°C, observado en 2023.
De acuerdo con el reporte, la nueva marca se produjo después de una sucesión de récords mensuales y valores cercanos a los máximos históricos durante 2026. Para Copernicus, esto muestra que las temperaturas elevadas persisten en buena parte de los océanos.

Copernicus es el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea. Dentro de esa estructura funciona el Servicio de Cambio Climático, implementado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF), que produce y analiza información sobre el clima mundial.
Los datos corresponden a ERA5, un sistema elaborado por el ECMWF. Aunque esa base tiene información desde 1940, el organismo aclaró que para sus comparaciones utiliza los registros posteriores a enero de 1979. Ese período es considerado más confiable debido a la disponibilidad de observaciones satelitales. Además, ERA5 estima la temperatura del océano a unos diez metros de profundidad.

Copernicus advirtió que los récords diarios siempre deben ser interpretados dentro de un contexto climático más amplio. No obstante, indicó que la nueva marca coincide con el calentamiento de largo plazo de los océanos y con la formación de un episodio extremo de El Niño en el Pacífico tropical. “Un fuerte El Niño se está desarrollando actualmente en el Pacífico tropical”, informó. Según explicó, el fenómeno agrega más calor a océanos cuya temperatura ya viene aumentando desde hace varias décadas como consecuencia del cambio climático provocado por la actividad humana.
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La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que El Niño se fortalezca durante los próximos meses. En tanto, el sistema de pronóstico estacional de Copernicus indica que el episodio podría alcanzar niveles no observados durante varias décadas. “Este récord es otra señal clara de un océano sometido a una presión creciente”, afirmó Samantha Burgess, responsable estratégica de Clima del ECMWF. La especialista explicó que El Niño incorpora calor al sistema, pero lo hace sobre un proceso de calentamiento acumulado durante décadas.
“Las consecuencias ya son visibles”, alertó Burgess. Según detalló, la cantidad de días con olas de calor marinas en todo el mundo se multiplicó por más de tres desde comienzos de la década de 1990. Esto aumenta la presión sobre los ecosistemas y las comunidades que dependen de ellos. El informe señaló que una masa de agua más caliente se expande y contribuye a la suba del nivel del mar, lo que incrementa los riesgos para las zonas costeras y los países insulares de baja altura. Una mayor temperatura también eleva la probabilidad y la intensidad de las olas de calor marinas.
Según Copernicus, estos episodios pueden dañar ecosistemas clave, como los arrecifes de coral y las praderas submarinas, alterar las cadenas alimentarias y perjudicar actividades económicas vinculadas con el mar, entre ellas la pesca y la acuicultura.
El calentamiento del océano también puede favorecer fenómenos meteorológicos extremos. De acuerdo con el reporte, un mar más caliente transfiere mayor cantidad de calor y humedad a la atmósfera, lo que podría intensificar las lluvias y algunos sistemas de tormentas. A esto se suma otro efecto. Copernicus advirtió que un océano con temperaturas más altas pierde eficiencia para absorber dióxido de carbono de la atmósfera. De esa manera, podría debilitarse uno de los principales mecanismos naturales que tiene el planeta para amortiguar el cambio climático.
El informe no realizó un análisis particular sobre América ni mencionó específicamente a la Argentina.


