España derrotó 2-1 a Bélgica y se clasificó a las semifinales del Mundial 2026, en las que se enfrentará con Francia. Más allá del resultado, una de las imágenes que dejó el partido fue la lesión de Thibaut Courtois. El arquero belga, figura de su equipo hasta ese momento, sintió una molestia muscular en el segundo tiempo, no pudo continuar y abandonó el campo de juego entre lágrimas. Después de sostener a su selección durante más de una hora, una lesión muscular puso punto final a su noche de la forma más dolorosa posible a los 25 minutos del segundo tiempo.
La preocupación se instaló en Bélgica cuando Courtois se dejó caer sobre el césped. El arquero de Real Madrid, una de las grandes figuras de los Diablos Rojos, fue el responsable de mantener con vida a su selección durante varios pasajes del partido contra España. Cuando abandonó el campo entre lágrimas, fue reemplazado por Senne Lammens. La imagen del guardameta, visiblemente conmovido, se llevó todos los flashes de la jornada. Porque a partir ese momento cambió por completo el desenlace del partido.
ALARMA EN BÉLGICA
Thibaut Courtois quedó con molestias antes de la pausa de hidratación.
Salió de cambio entre lágrimas por Lammens.#MundialEnDSPORTS #FIFAWorldCup pic.twitter.com/bKUAdl6ML5
— DSPORTS (@DSports) July 10, 2026
Hasta ese momento, Courtois fue el gran sostén de Bélgica. España dominaba el partido, acumulaba situaciones de peligro y sometía a los Diablos Rojos durante buena parte del juego. Courtois efectuó una serie de atajadas de enorme jerarquía. Lamine Yamal y Dani Olmo chocaron una y otra vez contra sus reflejos, y apenas Fabián Ruiz había conseguido vencerlo.
¡¡OTRA VICTORIA AGÓNICA DE ESPAÑA!!
Desafortunado rebote del arquero Senne Lammens -Courtois salió lesionado- para que Mikel Merino la mande a guardar y ponga el 2-1 sobre el final del partido. pic.twitter.com/QNgRWjjh0u
— DSPORTS (@DSports) July 10, 2026
La lesión se produjo después de que Courtois se exigiera en una salida para despejar una pelota peligrosa en el área. Apenas completó la acción, quedó tendido. Los médicos ingresaron de inmediato. Visiblemente afectado, el arquero se cubrió el rostro y rompió en llanto antes de abandonar la cancha con dificultades para caminar, acompañado por sus compañeros y despedido entre aplausos. Senne Lammens ingresó en su lugar.

Lammens, el que le sacó el lugar a Dibu
El desenlace fue todavía más cruel para Bélgica. Lammens, el arquero que reemplazó a Courtois, no logró afirmarse en su ingreso y terminó siendo protagonista de la jugada que definió el partido. Tras un remate de Pau Cubarsí desde fuera del área, dio un rebote corto que Mikel Merino aprovechó para empujar la pelota y marcar el 2-1 definitivo para España. La selección belga perdió a su figura bajo los tres palos y, pocos minutos después, también el partido.
“Un poco j…, pero bueno. En un golpeo largo sentí algo sin más, pensé que el isquio estaba cargado. En alguna atajada lo notaba un poco y en otro golpeo largo sentí que iba a más. Me senté un momento para que lo viera el médico y quise seguir, pero no podía golpear y el míster [el entrenador Rudi García] me dijo que si no estaba al 100% me cambiaba. Yo dije que estaba mal, que no podía pegar en largo pero quería seguir a ver qué tal, y que si no tenía que pegar en largo podría seguir. Pero no pasa nada; si el míster quiere alguien al 100%, no pasa nada”, explicó luego del partido el guardavalla de Real Madrid.

Los dos tantos españoles se dieron después de rebotes otorgados por los arqueros belgas. Courtois habló de ambos. “Es mala suerte que el rebote vaya a Fabián. En la segunda parte ellos han tenido más ocasiones. Me sentía bien a las atajadas, con los balones a la espalda, los centros de Lamine. Sentía que iba a costar mucho hacerme un segundo gol”, comentó, antes de referirse a la acción de Lammens capitalizada por Merino: “Es verdad que el campo está muy seco. Es mala suerte. Al final, el fútbol es así. No hay que matar al chico; es un gran portero, ha hecho una gran temporada en el United y no lo merece”.

Por cierto, Lammens no es un desconocido en el fútbol europeo. Manchester United lo incorporó en 2025 procedente del Royal Antwerp y le firmó contrato hasta 2030. El club inglés decidió confiar en el belga como dueño del arco y finalmente descartó la contratación de Emiliano Dibu Martínez, quien figuraba entre las principales alternativas para reforzar el puesto.
En su primera temporada en Inglaterra protagonizó 32 partidos de Premier League y fue señalado como una de las revelaciones del campeonato. Su crecimiento también lo llevó a instalarse como el principal relevo de Courtois en la selección belga: recorrió todas las categorías juveniles, debutó en la mayor en noviembre de 2025 y llegó al Mundial como una de las apuestas de futuro de los Diablos Rojos. Sin embargo, en el partido más importante de su carrera hasta el momento, quedó expuesto por el rebote que terminó en el 2-1 definitivo de España y la despedida de Bélgica en el Mundial.


