Inicio Actualidad Tiene 96. Es la última diva del Hollywood de oro, su historia...

Tiene 96. Es la última diva del Hollywood de oro, su historia de amor conquistó al mundo y una dura enfermedad la obligó a recluirse

0
0

Primero fueron amigos, después amantes y, contra todo pronóstico, se transformaron en una de las parejas más sólidas de Hollywood. Joanne Woodward (96) y Paul Newman se conocieron en 1953. Como suele pasar en las películas románticas, fue un encuentro fortuito. Era un día de mucho calor y ella se refugió en la oficina de su representante. Ahí se encontró con un hombre de unos enormes y encantadores ojos azules. Llevaba un traje a rayas, el pelo perfecto y la piel impecable. “A primera vista me resultó algo desagradable, él brillaba como un anuncio de gaseosa helada, ni una gota de sudor…”, contó Woodward divertida en una entrevista que hace muchos años dio a Today. Más que caer fascinada, aquella perfección la irritó. Para ella, en aquel momento Paul era sólo una cara bonita. Sin embargo, él quedó embelesado. Pero claro, Paul estaba casado con la actriz Jacqueline Witte y tenía dos hijos muy chicos… y lo de ellos no podía ser.

Joanne posa con su AustinHealey, en la década del 50 En 1957 se consolidó como estrella de Hollywood tras ganar el Oscar por Las tres caras de Eva. Fue la primera actriz en ganar una estatuilla dorada por interpretar tres personalidades diferentes

UNA CHICA DEL SURESTE

Joanne Woodward nació el 27 de febrero de 1930 en Thomasville, Georgia. Desde chica supo que quería ser actriz. Su madre era muy cinéfila (a sus 9 años la llevó hasta Alabama para asistir al estreno de Lo que el viento se llevó) y la llamó así por Joan Crawford. Tras mudarse a Greenville, Woodward empezó a actuar en el teatro local, el Greenville Little Theatre, donde recibió buenas críticas. Se graduó de la escuela secundaria en 1947 y, aunque un profesor de teatro la alentó a mudarse a Nueva York para dedicarse a la actuación, su padre insistió en que fuera a la universidad. Estudió en la Universidad Estatal de Luisiana en Baton Rouge, donde se especializó en teatro. Cuando su padre la vio actuar en la obra de Tennessee Williams El zoo de cristal, se convenció de su verdadero talento; entonces le permitió dedicarse a la actuación en Manhattan. Allí se formó en Actors Studio y en Neighborhood Playhouse School. En 1953 fue elegida para la obra Picnic, de William Inge, y aquel joven de ojazos azules que había conocido por casualidad en el despacho de su representante intregraba el elenco. Entre ellos comenzó una admiración y complicidad que trascendía el escenario. Joanne recordó años después: “Paul y yo éramos buenos amigos antes de ser amantes. Nos gustamos mucho. Podríamos decirnos cualquier cosa sin temor al ridículo o al rechazo. Había confianza”. Pero mientras el amor entre ellos crecía, Paul y su mujer Jackeline se convertían en padres por tercera vez.

El momento de la torta durante su boda con Paul Newman, celebrada el 29 de enero de 1958 en Las Vegas. Estuvieron juntos cincuenta años, hasta la muerte de él, en 2008Marzo de 1973. Con sus herederas Claire y Nell

Joanne siguió su camino y eligió papeles de carácter. Nunnally Johnson, guionista de Las uvas de la ira, la eligió para contar la historia real de una mujer con trastorno de personalidad múltiple. La película fue un éxito y su interpretación le dio su primera nominación al Oscar. Fue en ese momento que hizo la primera de las trece películas en las que trabajaría con Newman, El largo y cálido verano. De nuevo los unía el trabajo. La tensión sexual entre ellos se percibió tanto por sus compañeros como por los espectadores. El galán de Hollywood dejó a su mujer y se mudó con Joanne, aunque Jacqueline se negaba a darle el divorcio. Pero él no estaba teniendo una aventura, había encontrado al amor de su vida y, cuando trascendió que Joanne había quedado embarazada, Jackie cedió y firmó el divorcio.

La pareja en su departamento de Nueva York en 1961

UN AMOR DE PELICULA

Paul y Joanne se casaron en Las Vegas el 29 de marzo de 1958 y se convirtieron en la pareja de moda. En 1959 nació la primera hija de ambos, Elinor Teresa, dos años después llegó Melissa Stewart y en 1965, Claire Olivi. La actriz también se convirtió en una madrastra muy presente para los tres hijos que Newman había tenido en su matrimonio anterior. Tras un par de años dedicada a la maternidad, su regreso a la actuación no fue fácil. Una serie de fracasos la hicieron replantearse su carrera. Fue el primer trabajo de Newman como director lo que la devolvió al brillo del cine. Por Raquel, Raquel, un drama psicológico en blanco y negro que narraba la historia de una maestra soltera con una madre dominante, consiguió su segunda nominación al Oscar. Pero pocos meses después de regalarle a Joanne uno de sus mejores papeles, la infidelidad de él con la periodista Nancy Bacon hizo tambalear el matrimonio. “Ser la mujer de Paul Newman tiene su lado bueno y su lado malo, y si seguimos estando juntos, lo lógico es pensar que hay más bueno que malo”, declaró Woodward a la revista Good Housekeeping. Un par de años después llegaría su tercera nominación al Oscar por Deseos de verano, sueños de invierno y una cuarta en los noventa, por Mr. & Mrs. Bridge, dirigida por James Ivory, y en la que volvió a formar pareja con Paul. A finales de los setenta, Woodward volvió a la televisión, donde cosechó cuatro nominaciones a los Golden Globes y nueve a los Emmy.

Paul y Joanne se convirtieron en las estrellas número 140 y 141 que estamparon las huellas de sus pies y sus manos en el Teatro Chino TCL, en Los Ángeles

Además de compartir profesión y estrellato, Paul y Joanne también participaron y llevaron adelante actividades filantrópicas. En 1988, fundaron el Hole in the Wall Gang Camp, un campamento destinado a chicos con enfermedades graves. Además, crearon la compañía alimenticia Newman’s Own, cuyas ganancias aún se destinan íntegramente a causas benéficas.

Junto a dos de sus tres hijas, Claire y Melisa (ambas de negro) y Susan (fruto del primer matrimonio de Paul), en 2009La actriz bailando con sus nietosJoanne fue la primera mujer en tener su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, en 1960

ANNUS HORRIBILIS

En 2007, ambos recibieron las peores noticias: Paul fue diagnosticado con un cáncer de pulmón terminal y Joanne, con Alzheimer. Un año después, el 28 de septiembre, el inolvidable actor murió a los 83 en su granja cerca de Westport, Connecticut, rodeado de su familia y amigos íntimos. Joanne fue trasladada a California para estar cerca de sus hijas. Desde ese momento, la protagonista de la exitosa Las tres caras de Eva –por la que ganó un Oscar–, la última de las divas de la época dorada de Hollywood vive lejos de las luces, de los medios y de los recuerdos que marcaron su vida.

Junto a Tom Hanks en la película Filadelfia (1993), donde interpretó a su madre. Fue su despedida de la gran pantallaLa pareja posa en la alfombra roja del estreno de Empire Falls, el último trabajo en cine que compartieron en 2005 
El gran amor de Paul Newman se destacó en papeles de carácter, como el de la película Las tres caras de Eva

La tapa de revista ¡Hola! de esta semana

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí