WASHINGTON.– El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que alcanzó un acuerdo para adquirir diésel de Rusia, un giro sorprendente tras años de presión de Washington sobre Moscú por la guerra contra Ucrania y un intento de abordar los altos precios del combustible antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
Trump dijo en redes sociales que cerró el acuerdo con el presidente ruso Vladimir Putin en una llamada por teléfono, y según el cual el Kremlin suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de diésel, seguidas de otras 500.000 en noviembre y 1 millón “inmediatamente después”. Moscú entregará tres millones más “en un corto período”.
Trump hizo el anuncio después de que el mes pasado firmara una amplia ley de sanciones contra Rusia con la que pretendía endurecer las medidas contra la economía energética rusa y otras áreas que ayudan a financiar la guerra contra Ucrania.
Trump anunció el acuerdo mientras su enviado Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner se reunían con funcionarios ucranianos para discutir una propuesta para intentar poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, reaccionó al nuevo anuncio calificando la decisión de Trump como “una decisión débil de socios fuertes”. “Creo que nuestro equipo simplemente está siendo utilizado como una cortina de humo. Y eso ciertamente no es justo. Ciertamente no es como deberían tratarse los socios”, sentenció.
“Mi mayor prioridad”
En su anuncio, Trump dejó en claro que las sanciones o la guerra eran temas de segundo orden en este momento. “Reducir los precios para los estadounidenses –especialmente para nuestros magníficos agricultores, ganaderos y camioneros– es mi mayor prioridad”, afirmó.
Por su parte, el Kremlin difundió este viernes un comunicado de Putin donde indicaba que, durante su llamada, los dos líderes dedicaron “una atención significativa a la posibilidad de resolver la crisis ucraniana” y también discutieron “la situación en torno a Irán y diversos aspectos de las relaciones bilaterales”.
Rusia “confirmó su disposición a suministrar petróleo y productos petrolíferos a los mercados estadounidense y global”, manifestó Putin. “Estoy seguro de que esto tendrá un impacto positivo en toda la economía mundial”.
Los dos líderes acordaron continuar los contactos, añadió Putin en el comunicado.
Zelensky, en una extensa publicación en internet en reacción al acuerdo, dijo que Rusia pagaría “con más terror y perfidia”. Lo presentó como una inversión en la guerra, que permite que se prolongue. “Juega a favor de Rusia, permitiéndole matar más, librar la guerra por más tiempo, tener aún menos respeto por Estados Unidos, e infligir pérdidas y daños aún mayores al mundo”, aseguró.
Washington no ha importado petróleo ni gas rusos desde 2022, cuando el gobierno del presidente Joe Biden los prohibió debido a la invasión rusa de Ucrania, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
Poco después de que Trump hiciera el anuncio, el Departamento del Tesoro indicó que emitiría de inmediato una licencia temporal que permitirá que el diésel ruso se suministre al mercado global.
Esta es la más reciente de varias licencias que el Tesoro ha emitido sobre el combustible ruso desde el inicio de la guerra de Estados Unidos en Irán. Pero es la primera licencia de este tipo para aliviar las sanciones al diésel por un periodo que dura más que el estándar de 30 días desde el inicio de la guerra en Ucrania.

La nueva licencia general significa que las sanciones de Estados Unidos no se aplicarán hasta abril de 2027 a los embarques de diésel ruso que hayan sido cargados en petroleros a partir del viernes. El departamento extendió un alivio similar de sanciones en marzo y abril.
El representante Don Beyer, el principal demócrata la Comisión Económica Conjunta, calificó el anuncio de Trump de “exasperante”.
“Esto es lo que advertimos a cualquiera que quisiera escuchar: Trump no es ni lo más mínimo confiable cuando se trata de Rusia”, afirmó Beyer en un comunicado en X. “Darle poderes arancelarios ampliados con la esperanza de que los usaría para ayudar a Ucrania fue un error. Ahora está levantando sanciones sobre los combustibles fósiles rusos”.
Las licencias siguen subrayando cómo las consecuencias de la guerra en Irán han impulsado la capacidad de Moscú para beneficiarse de sus exportaciones de energía, que habían sido restringidas por Estados Unidos y otros países desde la invasión de Ucrania.
Agencias AP y AFP


