Buenos Aires, 15 octubre (NA) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el jueves que el fusilamiento de Nidal Hasan, el autor del tiroteo en Fort Hood, no será transmitido en directo, una decisión que se produce después de que su gobierno enfrentara una fuerte reacción negativa al plan inicial del Pentágono.
“Creo que transmitir la ejecución en directo para que todos la vieran podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo presenciara cómo Estados Unidos trata a terroristas y escoria como Hasan, pero muchas personas buenas y bienintencionadas preferirían no verlo morir, ni por transmisión en directo ni por ningún otro medio visual”, escribió Trump en Truth Social. “Morirá, como estaba previsto, por fusilamiento, pero este evento no se transmitirá en directo”, reportó la cadena CBS News y supo Noticias Argentinas.
El mandatario estadounidense dijo que los familiares directos de las víctimas pueden presenciar la ejecución en persona si así lo desean: “Se merecen presenciar la justicia!”.
Hasan, quien fue declarado culpable de matar a 13 personas e herir a más de 30 en Fort Hood en 2009, será ejecutado por un pelotón de fusilamiento a la 1 de la tarde del 3 de diciembre en la instalación del Ejército de Texas, según anunció a principios de este mes el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
El plan para permitir que el público presenciara la ejecución de Hasan fue revelado por Hegseth la semana pasada en una entrevista con el activista político de extrema derecha Jack Posobiec.
“Nos aseguraremos de que la gente pueda verlo, de que sea público, porque la gente necesita entender que este tipo de cosas tienen graves consecuencias”, afirmó el funcionario.
Pero el plan provocó una fuerte protesta tanto de republicanos como de demócratas, quienes advirtieron que la transmisión en directo de la muerte de Hasan menoscababa la imagen de Estados Unidos y podría alimentar la radicalización.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, declaró a CBS News que “la preocupación radica en que se crearía un video que serviría como herramienta de reclutamiento para futuros terroristas”. El vicepresidente JD Vance reconoció que no vería la ejecución.
CBS News informó el martes que los funcionarios de la administración Trump se inclinaban por no transmitir en directo la ejecución por fusilamiento.
Si la Administración Trump hubiera llevado a cabo su plan, Estados Unidos se habría unido a un pequeño grupo de naciones que realizan ejecuciones públicas. Afganistán e Irán son los únicos dos países que realizaron ejecuciones públicas conocidas el año pasado, según Amnistía Internacional.
Al parecer, la última ejecución pública en Estados Unidos tuvo lugar en 1936. Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, se estima que 20.000 personas se congregaron para presenciar el ahorcamiento de Rainey Bethea, un hombre negro que confesó la violación y el asesinato de una mujer blanca de 70 años.
La última ejecución militar tuvo lugar en 1961, cuando el soldado John Bennett, del ejército estadounidense, fue ahorcado. Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, la muerte de Hasan por fusilamiento sería la primera ejecución militar mediante este método desde 1945.
Agencia NA


