WASHINGTON.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, abogó a través de un posteo en redes sociales por la continuidad de Gianni Infantino al frente de la FIFA. El mensaje del mandamás estadounidense tuvo lugar pocas semanas después de la finalización de la Copa del Mundo, certamen en el cual ambos dirigentes generaron un estrecho lazo y luego de la polémica por la “privatización” de la siguiente Copa del Mundo.
“La FIFA cometería un grave error si, por cualquier motivo, siquiera considerara reemplazar al presidente Gianni Infantino”, escribió Trump en su perfil de Truth Social.

El posteo de Trump tuvo lugar en un momento en el que Infantino se encuentra bajo una fuerte presión por parte de tres confederaciones continentales que cuestionan su continuidad tras el fracaso de un polémico plan financiero que buscaba abrir la FIFA a inversores privados, una iniciativa que finalmente debió ser abandonada ante la resistencia interna, pero que dejó secuelas profundas en la gobernanza del organismo.
La oposición más férrea está encabezada por la Unión de Federaciones Europeas de Fútbol (UEFA), la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). Estas tres entidades lanzaron una ofensiva coordinada el lunes para intentar convencer al resto de la asociaciones de la necesidad de un recambio institucional.
“Es fantástico y acaba de presidir la Copa Mundial más exitosa de la historia”, recalcó Trump en su publicación. El respaldo del Presidente de EE.UU. no se limitó a una defensa personal, sino que vinculó la permanencia de Infantino con el éxito económico y deportivo de la institución.

Al rematar su publicación, Trump recalcó que, si Infantino se viera obligado a dar un paso al costado, la Copa del Mundo “¡nunca volverá a ser tan exitosa ni rentable!”.
Esta muestra de sintonía política no es un hecho aislado. Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025, la complicidad entre ambos líderes se explicitó durante el reciente Mundial que terminó coronando a España. Un hito de esta relación se produjo en diciembre del año pasado, cuando Infantino viajó para entregarle al presidente estadounidense el “Premio de la Paz de la FIFA”, distinción creada específicamente para esa ocasión.
Pese al frente opositor, Infantino conserva apoyos estratégicos que mantienen equilibrada la balanza de poder. Entre sus aliados más sólidos se encuentran la Confederación Africana de Fútbol (CAF), que aporta un bloque de 54 federaciones nacionales y, por estas pampas, la Conmebol.
La confederación sudamericana, que cuenta con el peso histórico de potencias como Argentina y Brasil, optó por no suscribir las críticas de sus pares europeos y asiáticos. Tampoco se sumó a la misiva la Confederación de Fútbol de Oceanía (OFC).

Infantino, quien ocupa la presidencia de la FIFA desde 2016, es hasta el momento el único candidato declarado para los comicios que se celebrarán en marzo de 2027. En ese proceso electoral, el dirigente buscará renovar su mandato por cuatro años más.
Para lograrlo, deberá asegurar la mayoría de los 211 votos de los miembros de la FIFA, en un escenario donde la intervención de Trump transformó una disputa deportiva en un asunto de relevancia política internacional.
Con información de AFP


