📍 Buenos Aires 26°C ☀️
Cargando pronóstico...
- Publicidad -spot_img
InicioActualidadUn gol del “cabeza dura”: Carlos Izquierdoz le dio el empate a...

Un gol del “cabeza dura”: Carlos Izquierdoz le dio el empate a Lanús en un clásico caliente ante Banfield

- Publicidad -spot_img

Van 16 minutos del segundo tiempo en el estadio Florencio Sola. Banfield, que fue superior en la primera parte y anotó por intermedio de Adrián “Rocky” Balboa, le gana el clásico a Lanús por 1-0. El Granate tiene un córner: el chileno Matías Sepúlveda lo ejecuta y apunta al segundo palo. Por allí aparece, libre de marca, Carlos Izquierdoz (¡justo él!). Y convierte el empate. Es apenas el segundo gol ante el rival de toda la vida del zaguero de 37 años. ¿Apenas? ¡Nada menos!

El exBoca, Santos Laguna (México), Sporting Gijón (España) y Atlanta lo festeja con alma y vida. Se desgañita en el grito, junto al otro banderín del córner y frente a una de las populares de Banfield. Besa la camiseta. Se arrodilla. Se le suman compañeros como Lucas Besozzi y Sasha Marcich. Más abrazos. Y desde la tribuna caen proyectiles. Algunos, inofensivos. Otros, un poco más contundentes. Como un encendedor, que impacta en su frente. El “Cali” se agacha y acusa el golpe. Seguirá jugando como si nada. Mientras, en el área del Granate, una bomba de estruendo cae cerca del arquero Nahuel Losada y lo aturde.

El arquero Nahuel Losada, tendido en el césped del estadio Florencio Sola durante el clásico entre Banfield y Lanús

“Tiraron encendedores, pastillitas… de todo. Me pegaron acá en la frente, pero gracias a Dios no pasa nada. Tengo cabeza dura“, dice Izquierdoz con el 1-1 ya consumado, en declaraciones a pie de campo con TNT Sports. Después del festejo, el defensor central desenvolvió uno de los caramelos -de color verde- que le tiraron. Y se lo comió. Su show en Banfield continuó: “¡Nos cagan siempre!“, protestó enojado ante la cámara de TV después de la enésima interrupción del partido en el segundo tiempo. En cuestión de segundos, su cara mutó: pasó de la bronca al abrazo fraterno al divisar junto a la línea de cal a Pedro Troglio, DT de Banfield. Fue una de las imágenes del partido.

“No era lo que queríamos, que eran los tres puntos. Se dio que lo arrancaron ganando, y en el primer tiempo no jugamos bien. Nos ganaron un poco las divididas. Ellos seguían al hombre y no encontrábamos circulación”, grafica Izquierdoz en TNT Sports, con una calma pasmosa, pero con las pulsaciones a mil. Es un entrenador adentro de la cancha.

Su análisis del 1-1 ante Banfield continúa: “Sobre el final del primer tiempo se dio alguna jugada buena y ya en el segundo tiempo arrancamos completamente distintos, generamos bastantes situaciones, logramos hundirlos, empezamos a circular, llegó el gol y después creo que tuvimos alguna chance”, completa, con una claridad meridiana. Fue exactamente lo que ocurrió adentro de la cancha: Lanús, que había perdido hasta las pelotas divididas en la primera parte, en el segundo tiempo ajustó las marcas y, sobre todo, se mostró más intenso.

“El punto no sirve para nada”, se sincera el Cali. Y agrega: “Queríamos ganar, queríamos seguir escalando posiciones en el torneo, queríamos seguir sumando puntos para la clasificación a las copas, Teníamos la ilusión de sumar nueve de nueve en lo que restaba para ver si aspirábamos a un poco más… pero bueno… se nos escapó“. Al Granate se le escapó el triunfo porque reaccionó tarde. Y porque el segundo tiempo se pareció al tránsito de la General Paz en plena hora pico: puras interrupciones. El árbitro Tello debió parar el juego porque había gente de Banfield subida a los alambrados. El parate perjudicó a Lanús, que había puesto el turbo, era mejor y buscaba el 2-1. Que nunca llegó. Ni durante los ocho minutos adicionados que dio el árbitro.

Izquierdoz reconoce que su equipo no jugó bien, pero también responsabiliza al árbitro en la ralentización del juego durante el segundo tiempo: “El primer tiempo no era lo que queríamos y después, cuando mejor estábamos, que podíamos ir a buscar la victoria, pararon el partido. El árbitro tendría que haber dejado jugar. Si los ignorás, pasa de largo, seguimos jugando y ya se iban a bajar. A nosotros no nos afecta en nada”, señala, con algo de razón.

Entre tantas interrupciones, Lanús fue perdiendo intensidad y Banfield se convenció de que el empate -por más que jugara en su casa y ante su gente- no era tan mal resultado. Más allá del trámite del juego, el Granate quedó enojado: el equipo dirigido por Mauricio Pellegrino buscaba tres triunfos en el sprint final del Clausura. El punto en el clásico lo deja con 24 unidades -y un partido más-, en el cuarto lugar de la Zona A. De haber ganado el clásico, se iba a 26. A tres del sorprendente líder, Instituto de Córdoba. Lanús, con el “cabeza dura” de Izquierdoz (37 años) y las gambetas de Eduardo Salvio (36), quiere dar pelea. Para demostrar que lo viejo todavía funciona.

Lo mejor del 1-1 en el clásico del sur

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
Redes Sociales
16,985FansMe gusta
61,453SeguidoresSeguir
61,453SeguidoresSeguir
2,458SeguidoresSeguir
61,453SuscriptoresSuscribirte
Interesantes
- Publicidad -spot_img
Ultimas Noticias
- Publicidad -spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí