Con la llegada del invierno y el marcado descenso de las temperaturas, gran parte del país comenzó a atravesar jornadas de frío extremo. En la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, los registros térmicos ya descendieron hasta los 3 °C en varias localidades y los pronósticos anticipan que durante los próximos días podrían alcanzarse valores cercanos a los 0 °C e incluso inferiores.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires difundió una serie de recomendaciones para prevenir enfermedades y evitar complicaciones que suelen incrementarse durante esta época del año. Los especialistas remarcan que los niños, los adultos mayores, las personas con enfermedades crónicas y los bebés conforman los grupos con mayor riesgo frente a las bajas temperaturas.

¿Cuáles son los primeros síntomas de las enfermedades respiratorias?
Durante el invierno aumentan los casos de resfríos, gripe y otras infecciones respiratorias. Por eso, los especialistas recomiendan prestar atención a los primeros signos para consultar de manera temprana y evitar complicaciones. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
- Rinitis o congestión nasal.
- Fiebre.
- Tos seca.
- Estornudos.
- Decaimiento o cansancio general.
En el caso de los niños pequeños, también se debe estar atento si presentan dificultades para alimentarse, dormir o respirar con normalidad.
Además, ante la presencia de estos síntomas, es fundamental cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar para reducir el riesgo de contagiar a otras personas y consultar en un Centro de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) o en la guardia más cercana.

¿Cuáles son las medidas clave para prevenir enfermedades durante el invierno?
Los expertos coinciden en que pequeños hábitos cotidianos pueden disminuir significativamente el riesgo de enfermarse. Entre las principales recomendaciones se destacan:
- Cubrir boca, nariz y orejas con bufandas o cuellos altos al salir al exterior.
- Mantener una adecuada higiene de manos, especialmente después de estar en contacto con personas con síntomas respiratorios.
- Evitar fumar dentro de ambientes cerrados, sobre todo cuando hay niños.
- Reducir el hacinamiento y favorecer la ventilación de los espacios.
- No automedicarse sin indicación profesional.
- Mantener una correcta hidratación, incluso cuando la sensación de sed disminuye.
- Consumir bebidas calientes que ayuden a conservar la temperatura corporal.
- En los bebés, priorizar la lactancia materna, ya que fortalece sus defensas naturales.
¿Cómo reconocer una hipotermia?
La hipotermia ocurre cuando la temperatura corporal desciende por debajo de los niveles normales y constituye una emergencia médica. En los adultos, las señales de alerta incluyen:
- Escalofríos intensos.
- Agotamiento extremo.
- Confusión.
- Dificultad para mover las manos.
- Pérdida de memoria.
- Habla lenta o dificultosa.
- Somnolencia.
- Pérdida del conocimiento.
En los bebés, los síntomas pueden manifestarse mediante:
- Piel fría, muy pálida o de color rojizo intenso.
- Respiración lenta.
- Falta de apetito.
- Escasa energía o somnolencia excesiva.
Si una persona presenta síntomas compatibles con hipotermia, se recomienda trasladarla inmediatamente a un lugar cálido, cubrirla con mantas o frazadas y solicitar asistencia médica de urgencia.


