Franco Armani se volvió a calzar este martes el buzo de arquero de Atlético Nacional de Colombia y recibió la ovación de todos los simpatizantes del conjunto cafetero presentes en el estadio El Campín de Bogotá. Casi ocho años después de su salida rumbo a River Plate, el arquero argentino tuvo su esperado reestreno con el conjunto verdolaga en la victoria por 2 a 0 sobre Tigres FC.
El arquero saltó al campo de juego a los 34 minutos del segundo tiempo y vivió un momento cargado de simbolismo, donde aplausos y vitoreos se ensamblaron con algunas banderas que rezaban una única inscripción: “Volvió la leyenda”. Esta vez sin el icónico número 1 en su espalada, sino, en cambio con el 34.
Al finalizar el encuentro se viralizó en redes sociales la arenga que el arquero les dio a sus compañeros en el vestuario en la previa al choque contra Tigres FC. “Aprovechemos la ventaja que tenemos a favor [en alusión a la victoria de Atlético Nacional por 2 a 0 en la ida], pero para seguir aumentando el marcador, no para relajarnos: eso no. Relajarnos nunca. Con este escudo nunca nos podemos relajar. ¡Dale, viejo, que va a salir todo bien!“, esgrimió Armani.
“CON ESTE ESCUDO NUNCA NOS PODEMOS RELAJAR.” Armani demostró su liderazgo en el vestuario de Atlético Nacional en la previa al 2-0 contra Tigres en la Copa Colombia. Además, el Pulpo ingresó en el ST y volvió a sumar minutos defendiendo el arco Verdolaga.
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— SportsCenter (@SC_ESPN) July 29, 2026
El vínculo de Armani con el equipo colombiano nació el 22 de septiembre de 2010, jornada en la que debutó por la Copa Colombia frente a Itagüí Ditaires, cuando una lesión de Gastón Pezzuti lo obligó a ingresar de manera sorpresiva. A partir de entonces construyó una trayectoria cimentada por diferentes campeonatos entre los que se destacan la Copa Libertadores de 2016, seis títulos de Liga, tres Copas Colombia, dos Superligas y una Recopa Sudamericana.
Ocho años más tarde, en el amanecer del 2018, el arquero fue transferido a River Plate, donde se inscribiría en la extensa lista de ídolos Millonarios. En el conjunto de Núñez también ensanchó su palmarés personal: consiguió dos Ligas Profesionales, dos Trofeos de Campeones, tres Supercopas Argentinas, una Copa Argentina y una Recopa Sudamericana.
Pero sin lugar a dudas la medalla más significativa que obtuvo por su paso en River fue la que se colgó el 9 de diciembre de 2018 en el estadio Santiago Bernabéu, luego de que el conjunto comandado por Marcelo Gallardo vapuleara por 3 a 1 a su rival de toda la vida. A partir de ese día, y con una actuación estelar en lo que fue el partido más importante en la historia del club, Armani pasó a tener un lugar de privilegio en los corazones riverplatenses.

Tras convertirse en el guardametas más ganador de River, a mediados de 2026, Armani decidió regresar al lugar que lo vio nacer y se despidió del conjunto argentino, en una conferencia de prensa donde no faltaron las lágrimas.
“Me llamó Atlético Nacional, que es un club que también quiero mucho. Te mueve el piso y voy dirigido a eso para terminar mi carrera compitiendo”, expresó el arquero en aquella despedida.

Su vuelta a Colombia se dio tras la salida de David Ospina, con la premisa de aportar experiencia y liderazgo a un plantel que busca volver a pelear por los principales títulos del fútbol continental. El arquero firmó contrato por una temporada, con la intención de cerrar su carrera profesional defendiendo nuevamente los colores del equipo antioqueño.
Durante los minutos que tuvo en cancha, su desempeño no tuvo sobresaltos y pudo mantener la valla en cero. Al finalizar el partido, la hinchada local le hizo sentir el amor por haber vuelto al conjunto que lo vio convertirse en una gloria eterna.


