La imagen llamó la atención de trabajadores y vecinos. Un aguará guazú caminaba por una zona urbana del oeste de Rosario, lejos de los ambientes en los que habitualmente se mueve esta especie protegida. Semanas después de aquel rescate que despertó preocupación y curiosidad, el ejemplar volvió a la naturaleza. Tras completar una serie de estudios veterinarios y atravesar un período de observación, fue liberado en una zona rural del departamento San Cristóbal.
La reinserción fue concretada por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe, que informó que el ejemplar había sido encontrado en las inmediaciones de la avenida Uriburu y Circunvalación. En aquel momento, trabajadores de una empresa advirtieron su presencia y dieron aviso a las autoridades.
A partir de esa comunicación intervino personal especializado de la Policía Ecológica, que acudió al lugar, rescató al animal y lo trasladó al Centro de Rescate, Interpretación e Investigación de Fauna “La Esmeralda”, situado en la capital provincial.
El caso había generado expectativas desde el principio porque los especialistas debían determinar si el aguará guazú se encontraba en condiciones de regresar a su ambiente natural. Por ese motivo, tras su ingreso a La Esmeralda comenzó un proceso de evaluación destinado a conocer su estado de salud y descartar posibles lesiones o enfermedades.
Según detallaron desde el Gobierno provincial, los veterinarios comprobaron inicialmente que no presentaba heridas externas. Luego atravesó el período de cuarentena previsto para este tipo de situaciones y fue sometido al protocolo completo de evaluación de la especie.
Los estudios incluyeron la determinación de su sexo, la colocación de un microchip identificatorio, análisis de sangre, radiografías, ecografías y la toma de muestras de pelo destinadas a distintos análisis genéticos.
Los resultados permitieron establecer que se trataba de un macho adulto de entre nueve y diez años que presentaba un excelente estado general de salud. Una vez completados todos los controles y confirmadas las condiciones necesarias para garantizar su supervivencia, se resolvió avanzar con la liberación.

Con ese objetivo, el ejemplar fue trasladado hacia una zona rural del departamento San Cristóbal, donde finalmente recuperó la libertad y regresó a su hábitat natural.
El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) es una especie protegida y declarada Monumento Natural Provincial en Santa Fe. Debido a esa condición, las autoridades insistieron en la importancia de actuar con precaución ante eventuales nuevos avistamientos.
Su nombre significa literalmente “zorro grande” en guaraní. Es un animal omnívoro que se alimenta de pequeños mamíferos, aves, reptiles, anfibios, insectos y peces, además de frutos silvestres.
Desde el Ministerio de Ambiente recordaron que, cuando uno de estos animales aparece en áreas urbanas o periurbanas, no debe intentarse capturarlo, perseguirlo ni alimentarlo. Tampoco se recomienda acorralarlo para tomar fotografías o intentar trasladarlo por medios propios.
La indicación es mantener distancia y comunicarse de inmediato con el 911 para que intervenga personal capacitado. De esa manera, explicaron, se reduce el riesgo para el animal y también para las personas que puedan encontrarse con él.


