Un nuevo conflicto amenaza la paz social en Tierra del Fuego. La empresa Mirgor no permitió el ingreso de cerca de 300 operarios de sus plantas en Río Grande y avanzó con el despido de más de 70 trabajadores, aunque pocas horas después la medida quedó en suspenso, luego de que el Ministerio de Trabajo provincial dictara la conciliación obligatoria por un plazo de quince días.
En la empresa precisaron que las plantas fueguinas ya están operando normalmente y que solo tienen prohibido el ingreso los delegados gremiales que impulsaron la acción sindical. “Estamos hartos de paros y asambleas de la UOM. Esto no responde a un problema de caída del consumo, sino a un reclamo sindical que nos impedía hacer funcionar las plantas”, explicaron a LA NACION fuentes de Mirgor.
Por su parte, los trabajadores denuncian que la medida es una represalia por el reclamo de un premio que perciben desde hace 15 años, mientras la UOM local evalúa profundizar las medidas de fuerza.
Momento complicado
El conflicto en las plantas de Mirgor llega en un momento complicado para las plantas de electrónica que están instaladas en Tierra del Fuego y que enfrentan un escenario de caída en las ventas y mayor competencia de los productos importados.
Sin embargo, en Mirgor destacaron que en el caso de sus plantas los problemas se originaron en las líneas de producción que trabajan como proveedoras de la industria automotriz. “Se trata de producciones que no se pueden parar porque trabajan bajo la modalidad just in time abasteciendo a las terminales automotrices”, explicaron.


