Uso de datos, financiamiento y confianza serán los ejes de tres “preguntas incómodas” que buscará responder una nueva edición del Coloquio de Líderes en Salud que, por tercer año, organiza el capítulo argentino de Women in Global Health (WGH). Con una encuesta propia, en la que ya participaron más de 3200 mujeres en todo el país, expondrán cómo la arquitectura del sistema sanitario sigue sin tener en cuenta lo que ellas necesitan.
Este es un sector con un 75% de fuerza laboral femenina, pero apenas un 25% de esas mujeres en cargos de decisión en ministerios, asociaciones profesionales, hospitales o clínicas y organizaciones del sector.
“A dos meses de escuchar a las mujeres de todo el país, cada respuesta confirma algo que ya sabíamos: el sistema de salud fue diseñado sin preguntarles qué necesitan”, anticipó Emilia Cano, presidenta de WGH Argentina.
Los resultados preliminares que se presentarán el 24 de este mes en el Paseo La Plaza indican que más del 60% de las mujeres, según sea la provincia, posterga su salud: dejan para más adelante chequeos, estudios o consultas que saben que tienen que hacerse. Sentirse que no las toman en serio cuando consultan por síntomas o preocupaciones, necesitar más atención en salud mental y tener problemas con la cobertura para el cuidado de su salud ya surgieron entre los principales reclamos.
Si bien aún resta una semana para que se cierre la consulta nacional “Lo que las mujeres necesitan” –se puede responder online acá desde cualquier punto del país–, ya surgió entre las participantes de Córdoba que la menopausia y el climaterio son las consultas con menos respuesta del sistema, inclusive por encima de la salud mental, un reclamo femenino recurrente en la mayoría de las jurisdicciones.
La agenda del encuentro prevé, además, que distintas voces líderes del sector y un panel de autoridades respondan tres preguntas sobre decisiones consideradas esenciales por WGH para el corto y mediano plazo: el poder de los datos en salud, el financiamiento del sistema y la desconfianza como crisis silenciosa del sistema. ¿Puede un país planificar su política sanitaria sin gobernar sus datos?¿Por qué la salud no está sentada en la mesa donde se discute la economía? Y, ¿por qué la sociedad dejó de confiar en la palabra profesional?
“La pregunta más incómoda, porque mira hacia adentro [del sistema], no es por qué la sociedad desconfía, sino qué hicimos o dejamos de hacer para que dejaran de creernos”, plantean las organizadoras del coloquio. “El dato ancla es propio e inédito: el 72,9% de las mujeres argentinas pospone su salud. Detrás del número hay pacientes que no vuelven, tratamientos que se abandonan y evidencia científica discutida en redes como si fuera opinión. Sin confianza no hay adherencia [a tratamientos], ni prevención, ni política pública que funcione”, señalan.


