Gustavo Quinteros deja de ser el DT de Independiente, después de una campaña irregular en el fútbol doméstico. Un final precipitado por la dura derrota de anoche ante Atlético Tucumán, por la Copa Argentina: el demoledor 4 a 0 que dejó en en evidencia a un equipo muy vulnerable y sin respuestas, reconocido por el propio entrenador en caliente, tras la goleada: “No tuvimos ni el carácter ni la personalidad”. Además, el Rojo venía de caer en dos partidos consecutivos por el Torneo Clausura, ante Vélez (1-0) de visitante y frente a Platense (1-0) en Avellaneda, luego del error del arquero Rodrigo Rey.
Tras la decisión de echarlo, la Comisión Directiva de Independiente, encabezada por el presidente Néstor Grindetti, deberá resolver ahora la cuestión económica para discontinuar el contrato. Hugo Tocalli, secretario deportivo, dirigirá la práctica de la tarde y ya se busca entrenador hasta fin de año. El próximo compromiso es el lunes, a las 17, de visitante ante Lanús.

El desgaste en la relación entre la dirigencia y el DT tuvo su punto cúlmine en la conferencia posterior a la derrota ante el conjunto tucumano. Las declaraciones de Quinteros respecto de la falta de refuerzos, algo en lo que había insistido en varias ocasiones, cayeron muy mal. La frase que hizo explotar a los dirigentes fue: “Lamentablemente, no llegó ningún jugador de los que habíamos quedado de acuerdo con la dirigencia que iban a llegar”.
Quinteros había dejado en claro que no estaba dispuesto a renunciar: “Yo, al menos como entrenador, siempre cumplo mis contratos, siempre, siempre. Asumo la responsabilidad de todo lo que me corresponde y cumplo siempre el contrato. Así que ni se me pasa por la cabeza, salga primero o salga último, nunca voy a abandonar antes, jamás”.
Quinteros enfatizó: “Así que, al contrario, esto me da mucho más fuerza, energía para trabajar, para ver si le podemos sacar lo mejor a cada jugador. Y bueno, ojalá que podamos revertir o seguir dentro de la zona de clasificación, porque estamos en zona de clasificación en el torneo, que ahora es lo único que nos queda”.
Asimismo, había reconocido las consecuencias del golpazo: “Me da vergüenza, siento mucho tristeza y asumo la parte de responsabilidad que me corresponde. No tuvimos ni el carácter ni la personalidad para revertir lo que nos pasó”.
El desenlace se dio rápido: este jueves, en el predio de Villa Domínico, los dirigentes tomaron la decisión de dejar trunco el contrato del DT y, así, Independiente vuelve a su espiral de incertidumbre e inestabilidad, como le ocurre desde la obtención de la Copa Suruga Bank en 2018, bajo la dirección de Ariel Holan.
Por lo pronto, tras la cuarta fecha del Torneo Clausura, el equipo figura en la zona de clasificación a octavos de final, en el séptimo puesto del Grupo A, luego de dos victorias y las mencionadas dos caídas.


