TEXAS.- Una madre subrogante de una pareja de California, que viajó a Texas en medio de una creciente disputa por el tratamiento de una cardiopatía congénita, dio a luz el miércoles, un día después de que un juez de Dallas ordenara brindar al recién nacido cuidados para mantenerlo con vida.
El bebé recibía atención para estabilizarlo y tenía prevista una cirugía en un hospital de Texas, según un abogado de McKenna West, la madre subrogante cuyo caso ha ido sumando apoyo a nivel nacional por parte de grupos antiaborto y funcionarios republicanos.
West llevaba adelante el embarazo para una pareja de California a la que acusó de querer interrumpir la gestación después de que al feto le diagnosticaran síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, una afección cardíaca potencialmente mortal.

El martes, un juez ordenó que el bebé recibiera tratamiento de soporte vital después de que el fiscal general republicano de Texas, Ken Paxton, interviniera en respaldo de la madre subrogante.
“Ella asumió un gran riesgo personal”, dijo Lincoln Davis Wilson, abogado de West.
BREAKING: I am fighting to save an unborn child diagnosed with a treatable heart condition and am demanding that Dallas hospitals provide life-saving care. pic.twitter.com/GWjEzRqYrk
— Attorney General Ken Paxton (@KenPaxtonTX) August 11, 2026
La pareja, Omar Ahmed y Nausheen Gilkar, negó en presentaciones judiciales que tuviera intención de rechazar una cirugía una vez que naciera el bebé. Lee Budner, abogado de ambos, no respondió de inmediato el miércoles a correos electrónicos y mensajes telefónicos en los que se le solicitaban comentarios.
En una declaración a The Texas Tribune, Budner dijo que el bebé estaba recibiendo atención médica y acusó a West y a Paxton de convertir una tragedia familiar en un “espectáculo político”.
“El único objetivo de nuestros clientes en este momento es garantizar que su bebé reciba la atención médica que necesita de manera vital y que ellos, como sus padres, puedan pasar con él cada precioso momento que les sea posible”, dijo Budner.
El síndrome de corazón izquierdo hipoplásico es una afección en la que el lado izquierdo del corazón no se desarrolla adecuadamente e impide un flujo sanguíneo normal. Sin tratamiento, provoca síntomas graves, como dificultades respiratorias, pulso débil y piel pálida, grisácea o azulada.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la enfermedad debe tratarse con varias cirugías complejas y de alta dificultad. Alrededor de 925 bebés nacen cada año en Estados Unidos con este síndrome, de acuerdo con los CDC.
Sin tratamiento, los niños afectados por esta cardiopatía pueden morir en cuestión de días o semanas. Las intervenciones quirúrgicas no necesariamente constituyen una cura definitiva y pueden ser necesarias operaciones adicionales o incluso un trasplante de corazón, según los CDC.
Los abogados de West sostienen que la pareja pasó varias semanas presionándola para que abortara después de conocer el diagnóstico, cuando el embarazo estaba en la semana 20.
En documentos judiciales, la pareja argumenta que West incumplió el contrato de gestación subrogada y que un tribunal de California determinó que ella no tiene derechos de custodia legal ni física sobre el niño.
También rechazan haber tenido la intención de negarse a una operación y aseguran que profesionales médicos les habían explicado que no era posible determinar de antemano si el bebé sería candidato a una cirugía a corazón abierto.

“Esa no es ni ha sido nunca nuestra postura”, escribió Ahmed en documentos presentados ante la Justicia de Texas. “Desde que la señora West se trasladó a Texas, hemos buscado sistemáticamente la posibilidad de consultar con los médicos que atienden a nuestro hijo para poder tomar, como sus padres, decisiones médicas informadas sobre él”.
West no pudo ver ni sostener al bebé debido a una orden de restricción temporal solicitada por la pareja, según Wilson.
Rachel Rebouché, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas y especialista en derecho reproductivo, señaló que disputas de este tipo son poco frecuentes.
Los contratos suelen incluir cláusulas en las que los padres y las gestantes acuerdan cuestiones vinculadas con la atención médica y con cuándo o cómo interrumpir un embarazo, pero, según explicó, “esas disposiciones expresan intenciones, pero no son necesariamente exigibles ante un tribunal”.
La legislación de Texas otorga a los padres el derecho a tomar decisiones sobre la atención médica de sus hijos, pero no les permite rechazar cuidados de una manera que pueda constituir abuso o negligencia médica, señaló Rebouché. Agregó que los tribunales de Texas cuentan con amplias facultades para dictar órdenes cuando consideran que están en juego los mejores intereses del menor.
“Existe jurisprudencia en Texas que respalda la intervención si existe la posibilidad de que, una vez nacido, se le niegue atención capaz de salvarle la vida a un niño que la necesita”, afirmó.
Agencia AP


