La primera vuelta presidencial dejó a Flavio Bolsonaro por delante del presidente Lula da Silva, pero como no superó el 50% de los votos, habrá balotaje el 25 de octubre. Bolsonaro obtuvo el 47,12% frente al 45,06% de Lula, una ventaja de 2,06 puntos porcentuales.
De cara a la definición, una de las principales incógnitas pasa por el destino de los votos obtenidos por los candidatos que quedaron fuera de carrera. Entre los cuatro postulantes más votados detrás de Bolsonaro y Lula, Augusto Cury (2,89%), Renan Santos (2,25%), Ronaldo Caiado (2,19%) y Romeu Zema (0,27%) reunieron en conjunto el 7,60% de los sufragios, un caudal que podría resultar decisivo en la segunda vuelta.

Entre esos espacios predominan los sectores de centro y derecha: según la clasificación ideológica elaborada por el proyecto GPS Partidário de Folha de S.Paulo, Zema (Novo) se ubica en la derecha, Santos (Missão) también integra ese sector, mientras que Caiado (PSD) y Cury (Avante) aparecen en el centro del espectro político.
Aunque la afinidad ideológica no implica automáticamente una transferencia de votos, ese mapa partidario sugiere, en principio, una mayor proximidad de esos electorados con Bolsonaro que con Lula.
Augusto Cury (Avante, centro)
El candidato de Avante se mostró equidistante de los dos favoritos para el balotaje. El 26 de septiembre, en una entrevista con LA NACION, descartó respaldar tanto al presidente Lula da Silva como al senador Flavio Bolsonaro. “Las puertas hacia Lula están completamente cerradas”, afirmó al cuestionar el modelo económico del PT. Sobre el candidato del PL, aseguró que “con Flavio también se cerraron definitivamente” y mencionó las sospechas vinculadas al caso Banco Master. Según sus declaraciones, no se inclina por ninguno de los dos polos.
Renan Santos (Missão, derecha)
El fundador del MBL (Movimiento Brasil Libre) rechazó explícitamente cualquier acercamiento tanto a Lula como a Flávio Bolsonaro. El 11 de septiembre, en una entrevista con R7, declaró: “Jamás consideraré la posibilidad de unirme a ninguno de estos grupos políticos”. En la misma conversación fue especialmente duro con el candidato del PL y sostuvo que “Flávio Bolsonaro es un bandido político”.

Ronaldo Caiado (PSD, centro)
El exgobernador de Goiás dejó en claro su rechazo a Lula, aunque evitó expresar un respaldo directo a Flávio Bolsonaro. El 19 de agosto, durante la presentación de su plan de gobierno para Salud, afirmó: “Siempre fui opositor a Lula”, según reprodujeron Metrópoles.
El 29 de septiembre, citado por UOL, reforzó esa posición: “Estoy ahí para derrotar a Lula”. Sin embargo, también tomó distancia de Flávio Bolsonaro. Consultado sobre ambos candidatos, respondió: “No se pueden comparar dos cosas malas” y definió una eventual segunda vuelta entre ellos como una “ruleta rusa”.
Romeu Zema (Novo, derecha)
Es el candidato que más claramente se posicionó del lado de Flavio Bolsonaro. El 24 de septiembre, en una entrevista con Jovem Pan Campinas reproducida por Estadão Conteúdo, afirmó: “Mi vida política es combatir al PT. Fui elegido gobernador y reelegido para combatir al PT, que destruyó Minas Gerais y está destruyendo Brasil. Quien esté contra el PT tendrá mi apoyo”. Ante la pregunta de si apoyaría a Flávio Bolsonaro en una segunda vuelta contra Lula, respondió afirmativamente. Ese mismo día añadió: “El PT es una máquina de destrucción. Para mí, donde esté el PT, yo estaré en contra”.
Samara Martins (Unidade Popular, izquierda)
La candidata de la UP se ubicó a la izquierda del PT y procuró diferenciarse del oficialismo. El 12 de septiembre, en una entrevista con SBT News, afirmó: “Lula es de izquierda, pero hace una política de derecha”, en referencia a medidas como el marco fiscal y las privatizaciones. Además, el 30 de agosto, defendió un “socialismo brasileño” y presentó a la UP como una alternativa propia dentro de la izquierda brasileña. Sin embargo, no se encontraron declaraciones públicas en las que anticipara si respaldaría a Lula o a Flávio Bolsonaro en un eventual balotaje.
Hertz Dias (PSTU, izquierda)
El postulante del PSTU se presentó como una alternativa de izquierda tanto al PT como a la derecha brasileña. El 3 de octubre, en una entrevista con O Tempo, sostuvo que uno de los principales errores del PT fue gobernar mediante acuerdos con el Congreso y defendió una alianza directa con la “clase trabajadora”.
Clariana Barão (Democracia Cristã, derecha)
La candidata de Democracia Cristã se define como una dirigente de derecha, pero alejada de los extremos. El 25 de agosto, declaró a Poder360: “Tengo valores alineados con la derecha, pero camino fuera de la guerrilla”.
En esa misma entrevista reconoció aspectos positivos tanto del gobierno de Lula como de la gestión de Jair Bolsonaro. Además, al ser consultada durante la precampaña sobre si las mujeres debían votar por Lula o por Flávio Bolsonaro, respondió: “Mujer, en esta elección, vota por Clariana”.
Edmilson Costa (PCB, izquierda)
El dirigente comunista se presentó como una alternativa al PT desde posiciones ubicadas incluso más a la izquierda. En una entrevista publicada en agosto, cuestionó la estrategia de “conciliación de clases” impulsada por los gobiernos petistas y sostuvo que terminó “desarmando política e ideológicamente a la clase trabajadora”.
El 3 de septiembre, durante una entrevista en el Jornal Nacional, defendió la estatización del sistema financiero, la creación de un Banco de los Trabajadores y la recuperación para el Estado de las empresas privatizadas.
Además, el programa de gobierno del PCB ubicó a la candidatura de Flavio Bolsonaro dentro de una “ofensiva reaccionaria” de la derecha y reivindicó una salida socialista como alternativa tanto al bolsonarismo como al petismo.
Wilson Grassi (Democrata, derecha)
El veterinario centró su campaña en seguridad, salud, educación y bienestar animal, sin involucrarse en la polarización entre Lula y Flávio Bolsonaro. Durante el lanzamiento de su candidatura en agosto, afirmó -de acuerdo con G1-: “Sé que seguridad, salud y educación son nuestros principales problemas. Pero las mascotas se relacionan con todo eso”.
Rui Costa Pimenta (PCO, izquierda)
El líder del PCO se presentó como una alternativa socialista al PT y a la derecha. El 8 de agosto, durante el lanzamiento de su candidatura, afirmó que la estrategia petista de transformar el país dentro de las reglas del sistema había sido “un completo fracaso y un callejón sin salida para el país y para el pueblo brasileño”.
Más adelante, el 21 de agosto, declaró a Poder360: “No creo que el bolsonarismo sea esa amenaza enorme de la que habla la gente”. Finalmente, el 28 de septiembre, al analizar una eventual victoria de Flavio Bolsonaro, sostuvo: “¿Un gobierno de Flavio Bolsonaro va a ser malo? Sí, va a ser malo, pero el de Lula también“.



