Un paro total afecta a las seis líneas de subte de la ciudad de Buenos Aires esta mañana tras una medida de fuerza adoptada por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSYP – Metrodelegadxs) por la detención de tres metrodelegados en medio de una protesta en la estación de la Línea B Rosas que denunciaba la tercerización de tareas de mantenimiento. Claudio Dellecarbonara, Facundo Heredia y Néstor Segovia fueron detenidos.
El delegado de la línea C fue el primero en recuperar la libertad. Con respecto a Dellecarbonara y Heredia, se los liberó cerca de las de las 15. Acto seguido, Segovia informó a través de un posteo en X: “A penas lleguen a nuestros compañeros, levantaremos el paro. Mientras seguirán interrumpidas todas las líneas de subte”.
En simultáneo, fuentes de Emova consultadas por LA NACION precisaron: “Líneas A, C, D, E, H y premetro prestan su servicio completo entre cabeceras. Línea B permanece interrumpida por medida de fuerza gremial”.

La medida de fuerza
A horas de la mañana, AGTSYP precisó mediante un comunicado oficial que publicó en redes sociales: “El servicio se encuentra interrumpido en respuesta directa a esta persecución y criminalización de la protesta. No habrá servicio de subte hasta la inmediata liberación de los compañeros detenidos. Exigimos su libertad urgente y el cese de la represión”.
Ante esta paralización total del servicio, el Gobierno de la Ciudad emitió la Resolución 1201/SECTE/26 para intimar a los trabajadores, a los gremios (AGTSYP, UTA y ASSRA) y a la empresa operadora Emova a garantizar de manera inmediata la prestación de servicios mínimos.

El escrito recuerda el Decreto N.º 230/26, el cual exige asegurar una cobertura operativa de al menos el 50% en cada una de las líneas de subte y en el Premetro. También requirieron a las partes informar de inmediato el esquema que aplicarán para cumplir con la cobertura obligatoria y advirtieron que un incumplimiento de ello derivaría en sanciones administrativas.
El conflicto comenzó por la mañana de este martes, cuando el referente sindical Sebastián Carrizo abrió los accesos de emergencia para habilitar el paso gratuito de los pasajeros. Esa medida de protesta se llevó a cabo como reclamo por una supuesta tercerización de servicios que la organización asegura pertenecen a los trabajadores de mantenimiento.

Ante la denuncia presentada por la compañía operadora Emova por esta situación, la Unidad Fiscal Norte, conducida por Natalia Pla, ordenó la detención de Carrizo por el delito de desobediencia, en el marco de la vigencia del marco regulatorio establecido en junio pasado por el gobierno porteño encabezado por Jorge Macri, el cual declaró al transporte subterráneo como actividad esencial.
Al momento en que los efectivos intentaron llevar a cabo esta medida dispuesta por la fiscalía, otros representantes de la comisión directiva del gremio impidieron la actuación policial: el referente Claudio Dellecarbonara y el delegado Facundo Heredia intervinieron para frenar el procedimiento.
Durante el despliegue del operativo en las instalaciones, Carrizo estuvo atrincherado dentro de una de las oficinas del personal, mientras que las fuerzas de seguridad arrestaron a Dellecarbonara y a Heredia.
Maximiliano Piñeiro, Secretario de Seguridad de la Ciudad, sostuvo en conversación con LN+ que las fuerzas esperan la orden de la Justicia para ejecutar la detención de Sebastián Carrizo, quien todavía se encuentra atrincherado.
Desde la fuerza porteña informaron a LA NACION que “personal de la División Subtes de la Policía de la Ciudad detuvo a metrodelegados que realizaban una medida gremial en la estación Juan Manuel de Rosas de la Línea B mediante la apertura de molinetes y puertas de emergencias”.
Escalada represiva ilegal y anticonstitucional. En estacion Rosas de la línea B se quieren llevar detenido a uno de nuestros delegados. No vamos a permitir que avancen contra nuestra organización. Estado de alerta por posible paralización del servicio. pic.twitter.com/ZcK6SAfjnh
— Claudio Dellecarbonara (@Claubonara) October 20, 2026
Ambos referentes fueron trasladados al Centro de Admisión y Derivación Norte, ubicado en el barrio de Chacarita, y más tarde, puestos a disposición de las autoridades judiciales para la evaluación de sus antecedentes.
Las autoridades dispusieron también la detención del secretario general del sindicato, Néstor Segovia, imputado por agredir a los agentes de seguridad durante los forcejeos registrados en el lugar. Poco después del mediodía, fue liberado.
“Lo que quiere hacer este Gobierno es disciplinar al movimiento obrero. Quiero decirle a la empresa, que si no se levantan las suspensiones, por más que liberen a los compañeros, el subte va a seguir parado, porque es la primera vez que me ponen una esposa en la mano”, detalló el dirigente gremial al salir.
“No jueguen con fuego, porque sino vamos a parar por tiempo indeterminado. Saquen las tercearizadas. Lo digo bien, sino se va a terminar la paz social. Va a haber quilombo, no nos van a doblar el brazo”, sentenció más tarde.
Frente a la escalada de las actuaciones judiciales, la conducción gremial resolvió la paralización total del funcionamiento del Subte.

Ante la situación, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) convocó a una conferencia de prensa a las 15 de este martes en su sede de avenida Jujuy 1074. Durante el encuentro, los dirigentes del sector dieron a conocer las medidas de fuerza y los pasos a seguir tras la detención del secretario general de Metrodelegados, Néstor Segovia, y los demás trabajadores.
Tras lo ocurrido, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, posteó en X: “en mi gestión las cosas por su nombre: lo que la justicia ordena se cumple. No vamos a aceptar extorsiones mafiosas. El que bloquea un servicio esencial va preso. Sin vueltas. No voy a permitir que estos le jodan la vida a millones de personas para defender sus curros y encima se la lleven gratis. Ley y orden”.
A las manifestaciones del gremio se sumó el repudio de la Confederación General del Trabajo (CGT), que calificó las detenciones como un acto “arbitrario e injustificado”. Mediante un comunicado, la central obrera sostuvo que arrestar a representantes sindicales en medio de un reclamo es una “criminalización de la protesta” y citó el artículo 14 bis de la Constitución Nacional.

Desde el Consejo Directivo de la CGT responsabilizaron de forma directa a la empresa concesionaria y al gobierno porteño por la “escalada del conflicto”. Asimismo, exigieron la inmediata liberación de los dirigentes, el cese de la persecución a los representantes gremiales y el respeto pleno de las garantías de representación sindical.
El dirigente sindical Jorge “Tano” Pisani brindó detalles sobre la secuencia de los hechos y la postura de la organización de los trabajadores. “Estábamos realizando una apertura de molinetes en la cabecera de la Línea B, en Rosas, por las suspensiones que no corresponden de compañeros y vino la Policía y empezó a quererse llevar a compañeros”, afirmó Pisani en conversación con la emisora AM 530.
El dirigente gremial cuestionó también la respuesta de los funcionarios. “Quieren escarmentar. Parece una competencia entre Jorge Macri y Milei para ver cuál es más malito”, consideró el referente en sus declaraciones públicas, al tiempo que remarcó el carácter pacífico de la modalidad aplicada durante las primeras horas de la mañana: “Era una medida que ni siquiera afectaba al servicio”.
Aun así, Segovia explico que la paralización total no fue la primera opción ante la suspensión del trabajador: “en un principio había únicamente apertura de molinetes en una sola estación, el paro comenzó cuando metieron preso a un compañero. No pensamos de entrada cortar el servicio”.


