Piero fue, durante décadas, mucho más que una voz. El artista ítalo-argentino logró convertir sus propias emociones y las de toda una generación en canciones que atravesaron épocas y fronteras. Mientras sobre los escenarios hablaba sobre los padres, la libertad, el amor, la paz y los pueblos, fuera de ellos construía una vida familiar que siempre intentó mantener lejos de los flashes.
Su primera gran historia de amor fue con María Laura Lampreabe, con quien se casó y tuvo dos hijos. El primero, Mariano, murió apenas 40 días después de haber nacido por muerte súbita. Su pérdida significó una de las experiencias más dolorosas en la vida del cantante. Sin embargo, la llegada de Juan de Benedictis, nacido en 1975, significó la posibilidad de volver a experimentar la paternidad.
Su biógrafa Maureén Maya Sierra describió en su libro Piero, mi querido Piero el extraño momento que el músico vivió cuando su hijo Juan tenía 4 años. Según relató, el niño le pidió a su padre que no esté triste. “Yo quedé gélido, cómo iba él a saber acerca de Marianito, pero lo disimulé y le pregunté: ‘¿Ah, no? ¿Y por qué no?’. ‘Porque Marianito soy yo’, me respondió firme. Quedé petrificado. Me moría de ganas de grabarlo, pero no quería cortar el hilo para buscar una grabadora, así que que traté de seguir la conversación con la mayor naturalidad posible”, contó el artista.

Juan, quien con los años seguiría los pasos artísticos de su padre, no sólo volvió a llenar de vida a aquella familia sino que dio comienzo a un vínculo entre padre e hijo que tendría a la música como punto de encuentro. Es que Juan creció viendo de cerca el mundo de su padre y terminó convirtiéndose también en músico y actor. De hecho, llegó a formar parte de la banda de su padre y compartió con él escenarios y giras. A pesar de su bajo perfil, el joven ganó popularidad por su relación amorosa con Juana Viale, con quien tuvo a su hija Ámbar De Benedictis.
En 2023, cuando Piero atravesó un delicado momento de salud y debió ser internado en Ecuador por una infección respiratoria, Juan le dedicó un mensaje en las redes sociales mostrando lo cercana que siempre fue su relación: “Fuerza, papito”, escribió.
Mariana Schettini, su última compañera de vida
Después de su primer matrimonio, Piero volvió a apostar al amor junto a Mariana Schettini, una docente vinculada al mundo de las artes. El compositor de éxitos como “Para el pueblo lo que es del pueblo” y “Los americanos” volvió a convertirse en padre con la llegada de Giuliano, nacido en 2002, y Fiorella, en 2003. Ellos crecieron en un contexto diferente al de Juan, con un padre ya consagrado.
A pesar de que a lo largo de los años el matrimonio eligió vivir su amor lejos de los flashes, Schettini siempre compartió en sus redes sociales sus salidas al teatro, a conciertos y a muestras de arte junto a su gran compañero de vida. Para su último cumpleaños, su mujer también le dedicó un tierno posteo: “Un día lleno de festejos encuentros y mucha emoción”, escribió junto a una fotografía del músico soplando las velitas.
En 2025, fue la pequeña del clan la que permitió conocer un poco más de aquella intimidad familiar y habló de la influencia que su padre tuvo sobre ella. “La idea de vivir la vida con un poco de ternura es una de las cosas más lindas que me enseñó”, contó quién también eligió la música como profesión en diálogo con LA NACION. “Es un orgullo inmenso el que siento por ella, y me mando la parte porque no puedo evitarlo”, agregó el intérprete de “Mi viejo”.
En esa charla, en la que estuvo acompañada por sus padres, su hermano y su perro Ringo, Fiorella describió a su padre como un hombre profundamente comprometido con una determinada manera de entender la vida. “Algo que admiro mucho de él es que es un tipo coherente”, aseguró. Y recordó el cambio que atravesó después de aquellos años de canciones de protesta y de exilio: “En una época de mucho rock y de mucho power, papá mostró su costado más vulnerable al decir ‘aguante la paz, aguante el amor’”.
La relación entre ambos llegó incluso a transformarse en un proyecto artístico. Piero y Fiorella grabaron juntos Lo mismo que vos, un EP que el propio artista definió como “una ternura social” y que funcionó como una suerte de diálogo entre dos generaciones. No fue, sin embargo, la primera vez que la música funcionó como puente en la familia De Benedictis.
Fiorella contó que tanto ella como sus hermanos crecieron escuchando las canciones de su padre y que cantar juntos formaba parte de la vida cotidiana. Entre esos recuerdos estaba “La sinfonía inconclusa en la mar”, una canción especialmente ligada a su infancia. “De chiquitos la escuchábamos mucho, encima es divertido, porque invita a jugar con todos los personajes de debajo del mar”, recordó.
En el último tiempo, Piero estuvo alejado de los grandes escenarios, disfrutando de una vida más tranquila entre Buenos Aires y Córdoba. Sin embargo, cada vez que aparecía en algún evento público o posteo en redes, generaba una ola de afecto infinito; demostrando que el cariño del público seguía intacto. “A mí me da mucha emoción que me saluden, su afecto y su cariño es importante”, decía siempre.
Este miércoles, la noticia de la muerte del hombre que durante décadas cantó sobre la paz, la libertad, la identidad y los vínculos familiares conmueve. No sólo por lo que significaron sus letras para la cultura popular argentina sino por esas experiencias que vivió debajo del escenario; esas que permanecieron en el anonimato pero que dejaron un gran aprendizaje: siempre se puede volver a empezar.
“Me quedan muchos sueños pendientes porque como digo siempre, creo que todavía no hice lo mejor. Recién estoy empezando”, dijo en su última entrevista con este medio.


