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“Prólogo para estas ruinas”: una muestra de arte inmersiva en viviendas intervenidas por artistas

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Experiencia Laberinto, proyecto dirigido por la artista visual Paula Palavecino, reúne artistas de distintos recorridos para trabajar de forma colectiva, en diálogo directo con el espacio donde despliegan sus obras. En su segunda edición, “Prólogo para estas ruinas” transforma dos casas a punto de ser demolidas en un recorrido inmersivo donde la memoria, las huellas del habitar y el diálogo entre las obras y el lugar dan forma a una experiencia conjunta e irrepetible.

Paula Palavecino en O’Higgins 252, San Isidro, el escenario de la muestra

Dos viviendas a punto de desaparecer son el escenario. A las casas, como a los árboles, les crecen raíces y también mueren de pie. Y en esas raíces aún guardan la memoria de una vida familiar, algún vestigio de quienes las habitaron.

Así daba la bienvenida Casitas de autor para que la gente se lleve. Se hospedaron dos fundaciones relacionadas con la construcción de hogares

Así, “Prólogo para estas ruinas” ofrece un último recorrido en el que se puede revivir cada espacio, en este caso intervenido por algún artista que no impone, sino propone una experiencia personalísima. ¿Quién no ha dejado atrás alguna casa, ¿quién no sostiene en sus recuerdos el olor de la cocina de la abuela, los juegos de infancia en algún dormitorio pintado, quizás, de azul, los miedos de fantasmas al anochecer, las tardes de sol en el jardín?

Baño, obra de las artistas Claudia Behrensen y Claudia Cebrián

“Un hogar no desaparece cuando caen sus paredes. Permanece en la memoria, en la imaginación, en el deseo de volver a habitar”: Teodelina Detry

Obra de la artista visual Teodelina Detry, foto intervenida. Alrededor, muchos posibles hogares con el juego de puntos para unir

“El proceso comienza el mismo día en que el grupo entra por primera vez a las casas: las paredes, los pisos gastados y las marcas cotidianas se incorporan al lenguaje artístico, y las obras salen de los límites tradicionales para materializarse, tomar forma e interactuar entre sí. Por eso cada edición propone un recorrido distinto: de ahí el nombre del proyecto”, explica Paula Palavecino, directora del proyecto artístico. “Los espacios se transforman en los lienzos sobre los que actúan los artistas. Las obras transfiguran el espacio, y el espacio reinterpreta la obra”, agrega Ana Sánchez Zinny, asesora en la gestión del proyecto.

Obra de Micaela Thomas. Alquimia doméstica: lo cotidiano como territorio simbólicoFoto de Claudia Behrensen con intervención de Paula Palavecino

Hogar, memoria, escenario de encuentros, entretiempo de las cosas. Todo esto alberga una casa que, a su vez, es sostenida por la naturaleza que siempre encuentra la forma de colarse, de hacerse presente de la mano del artista. Basta con recorrer el lugar para descubrir reflexiones sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, entre los bosques y los sueños, entre una casa y un jardín. El gesto de una flor, una mujer que se viste de hojas, el horizonte que separa lo tangible de lo intangible.

Obras de Paula Palavecino y Mercedes Castro CorbatCuerpo y naturaleza, obra de Claudia Behrensen

Además, hubo charlas con grandes artistas, como Gonzalo Lauda, que habló de las superproducciones que realiza, y el genial Marcos López, que habló del libro Conurbano Style, The Walking Conurban x Marcos López.

Charlas con Marcos López (izquierda) y Gonzalo Lauda (derecha)

En definitiva, la puesta significó tomar un espacio no convencional a punto de desaparecer y, en ese entorno, desplegar el arte como una posibilidad de hacer una experiencia inmersiva y, sobre todo, participativa. “Queremos que nuestro arte conecte con todos los que nos visiten, armen diálogo, puentes”, define Palavecino. “Es también una invitación a contribuir a completar la obra”, agrega Bárbara Plesky, otra de las artistas participantes. “Nos interesa que quienes nos visitan se sientan parte y hagan arte con nosotros”, concluye María Fernanda Goñi, otra artista y diseñadora convocada.

Obra de Guido Chouela: Fotografía de Clau Cebrián.

Antes del derrumbe, Experiencia Laberinto sugiere un último recorrido: ser, durante diez días, pura obra. La muestra abrió sus puertas el viernes 18 y cierra el domingo 27 con un apagón final a las 18.30, cuando los visitantes recorrerán las casas a la luz de sus propias linternas.

El público participó, escribió sus miedos, dibujó casas en un pizarrón de tiza, cosió telasEl viernes en la inauguración con una gran cantidad de gente que se interesó mucho en la propuesta

De cara a las próximas ediciones, el proyecto busca aterrizar en locaciones itinerantes no convencionales y alcanzar a todo el país, dando lugar a artistas de todas las edades y sumando voces y locaciones que dejen registro —o recuerdo— de aquello que está a punto de dejar de existir.

Artistas participantes de esta edición

Claudia Behrensen, Lala Bocci, Mercedes Castro Corbat, Clau Cebrián, Guido Chouela, Teodelina Detry, Agostina Falduti, María Granja, María Fernanda Goñi, Maitemazz, Verónica Menéndez, Lola Mega, Alondra Miro, Irene Momesso, Paula Palavecino, Santiago Pampliega, Barbara Plesky, Ana Rapela, Micaela Thomas, Fer Zannol y Ana Zorraquín.

El artista Marcos López con el grupo de

Información

Fecha: viernes 18 al domingo 27 de septiembre

Dirección: O’Higgins 252, San Isidro

Instagram: @experiencialaberinto

Web: www.experiencialaberinto.com

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