¡Sensacional! Nadia Podoroska, por estas horas instalada en la posición 317 del ranking mundial, alcanzó la primera final de su carrera a este nivel en el WTA 250 de San Pablo, que se juega sobre cemento. La tenista rosarina, semifinalista en Roland Garros 2020, jugará este domingo el partido decisivo, luego de superar por 6-3 y 6-4 a la segunda preclasificada, Paula Badosa (70ª), ex número 2 del planeta.
La argentina, de 29 años, llegó a ser la número 36 del mundo, sufrió múltiples contratiempos físicos y en esta temporada se aferra a una nueva primavera.
Fue un partido casi perfecto de Podoroska, ante una calificada rival, lo que alimenta la esperanza de una recuperación a futuro, más allá de este mágico momento. Acabada la faena, lanzó la raqueta al cielo y celebró a lo grande.
En la final jugará con la española Kaitlin Quevedo (105°), que venció por 6-4, 2-6 y 6-4 a la rusa Anna Blinkova (94°). Será el primer enfrentamiento entre ambas en el circuito profesional y la primera final para la española, de 24 años, además.
Y algo más: se trata de la primera final WTA del tenis argentino en 13 años. La última había sido Paula Ormaechea en Bogotá 2013, cuando perdió por 6-1 y 6-2 ante la serbia Jelena Jankovic.
¿Y ahora? Podoroska llegó al WTA 250 de Brasil como la número 317 del ranking mundial, producto de una larga inactividad. Ahora, debido a este desempeño, pase lo que pase en la final, se instalará como 199° en el ranking, un ascenso meteórico.
El 31 de marzo pasado, después de 441 días, Nadia volvió a jugar oficialmente un partido de tenis. La rosarina lidió durante más de una temporada completa con una lesión en el hombro, que fue derivando sucesivamente en distintas molestias y afectaciones físicas que la obligaron también, a lo largo de esos 14 meses, a una búsqueda constante de soluciones.
Por eso tuvo que empezar de cero, muy lejos de aquella élite a la que perteneció cuando ocupó el puesto 36° del ranking mundial de la WTA. Fue en Junín II, en el W35 correspondiente al circuito de la ITF, ante otra argentina, Lourdes Ayala, de 19 años, a la que venció por 6-4 y 6-2 en una jornada agobiante de humedad y calor. Para Podoroska, sin embargo, su aparición no fue solo un resultado positivo con el que avanzó de ronda. Era el punto final de un tiempo de incertidumbre desgastante.
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El 13 de enero de 2025 se presentó en la cancha 5 del complejo de Melbourne Park, por la primera ronda del Australian Open y cayó sin atenuantes ante la 20° del mundo y campeona de Grand Slam, la checa Karolina Muchova. Era la 96° del ranking.
Ese fue el punto final de una etapa en la que las lesiones la venían molestando desde hacía rato. Y lo que parecía un problema de fácil resolución, se trató de 14 meses de calvario. Incluso, la rosarina, que irrumpió en el circuito profesional con 14 años, viajó a la Argentina para consultar a sus médicos y volvió a Alicante, donde reside desde 2019, para continuar con sus rutinas.
Hace dos semanas y desde el puesto 449° del ranking, Podoroska decidió utilizar un comodín de su ranking protegido para jugar el main draw del US Open, último Grand Slam de 2026. Cerca de los 30, aún en proceso de regreso a las canchas, la rosarina se dio un gusto grande y en la cancha 13 del complejo Billie Jean King eliminó a la suiza Simona Waltert (89ª) por 4-6, 7-6 (7-5) y 6-3, en 2 horas y 48 minutos.
Iga Swiatek defeats Podoroska 6-3, 6-2 to reach the US Open third round once again! pic.twitter.com/jfJ745Csc2
— US Open Tennis (@usopen) September 3, 2026
Fue una valiosa experiencia para Podoroska, que no pisaba una segunda ronda de Grand Slam desde el Australian Open 2024, y superó por primera vez su estreno en la Gran Manzana después de cinco participaciones sin festejos. En el contexto, fue un triunfo importante dentro del camino de regreso, que mostró algunos pasajes de buen juego, y mejoró su servicio. Luego, perdió ante la polaca Iga Swiatek por 6-3 y 6-2.
Está claro que aún debe acostumbrarse a este nivel de exigencia, ya que estuvo mucho tiempo inactiva. Hace un año estaba prácticamente al borde del retiro. Obviamente, hoy está muy distante de aquel Roland Garros 2020 en el que trepó a las semifinales y le llevó a ser la 36ª del ranking. Pero está de vuelta y en una primera final. Siempre hacia adelante.


